Ni por lo más remoto me hubiera imaginado un libro basado en la historia de la marquesa de Sade. Ilusa de mí, jamás me paré a pensar que tal personaje había existido. Tras la bulliciosa sombra de su renombrado marido, ¿quién se para a pensar en la esposa? ¿Habría sido cómplice de sus escapadas, o por el contrario asumiría el tradicional papel de víctima sumisa?
Marielle Calmel ha recogido la inusual antorcha de darle dimensión y voz a la esposa del marqués de Sade en esta novela de apenas 226 páginas. ¿Os parece una locura? A mí, desde luego, se me antoja una ocurrencia divertida y provocadora, por lo que me he zambullido en la lectura con mucho entusiasmo.Con un lenguaje de época rico y embriagador, la autora hace gala del estilo epistolar para rescatar el infame personaje del marqués de Sade de la posteridad que lo convirtió en pervertido y blasfemo. En ningún momento trata de pintarlo redimido o santurrón incomprendido. Todo lo contrario, puesto que lo ensalza en toda su retorcida gloria, dedicado a orgías y experimentos carnales que someten a su pobre, insípida e ignorante esposa a la humillación social. Aunque también retrata a este depravado como un encantador de infinitos placeres y conocedor del arte, el teatro y la filosofía.Sin embargo, la dulce Pellie es tan protagonista como él, al contar sus comienzos ingenuos que poco a poco deja atrás mediante un viaje de descubrimiento de sí misma. El argumento es muy entretenido y casi roza el canto a la libertad que tanto pontificaba el mismo marqués. Es una lucha entre el sofocante yugo de una virtud mal interpretada por los hombres y el íntimo entendimiento del placer que el ser humano lleva en su interior.Gracias a una relación anónima que previene a Pellie de los escarceos de su marido, la joven entabla una puja contra su sentido de la virtud mientras intenta reconciliarse con el poder del placer y el libertinaje de su marido. Me ha encantado el lenguaje de la novela, así como la atmósfera insidiosa y creativa de la Francia de 1763. Aunque lo más bonito y atrayente ha sido la evolución de Pellie y su relación malhadada pero profunda con su torturado marido. Las cartas han sido un vehículo romántico y apasionado para su cambio existencial, y aunque la historia de esta pareja no es tradicional ni pura, refleja un amor complejo influenciado por las personalidades contrapuestas de ambos que, no obstante, se complementan y enriquecen de formas inesperadas.Si os intriga esta mezcla histórica y polémica y no os asusta el escenario erótico, os invito a probar las impúdicas memorias de esta mujer virtuosa que se atrevió a amar al más vicioso de los marqueses.
Citas favoritas:Cuanto más perdona una mujer que ama, más cruel se vuelve al dejar de amar.Mi virtud rechaza lo que mi corazón consiente.