El encargado de abrir la fiesta sería Don Fluor, el DJ que se encargaría de ir abriendo boca y de poner patas arriba con hits pop la sala Ochoymedio, una serie de canciones clásicas de todos los tiempos abriría esta fiesta, un set inesperado que nos gustó y que nos permitió hacer que se entrase en calor.
Ladilla Rusa nos presentó su disco Estado del malestar dejando lo mejor del disco con una serie de performances y con sus hits como Criando Malvas, Macaulai Culcin y Bebo dentro de un set de 40 minutos que llegó a contar con invitados en el escenario. En su retorno al Ochoymedio demostraron ser una banda de tendencia con ideas claras y mucho amor que dar en el escenario, un acierto.
Las Chillers llegaron pisando fuerte y el fin de fiesta de su show, apareció en escena sus mejores temas del repertorio (propios y versiones). Rocio terminó en más de una ocasión bajo el escenario con el respetable y esta formación pasó a ser la gran estrella de la noche. No podía faltar en el repertorio referencias a lo granado del pop y mucho más. Aptitud y estilo propio que se ha convertido en lo mejor de los festivales nacionales y son, por trabajo y esencia lo mejor de la escena dentro de su género.
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