“Suelos contaminados” un riesgo para la seguridad alimentaria.

Por Mamucer @MarinaMunozC

– Marina Muñoz Cervera –

La contaminación de los suelos afecta a la calidad nutricional de los cultivos agrícolas.

La composición nutritiva de cualquier alimento vegetal (frutas, verduras, hortalizas, cereales, etc.) depende, en gran medida, de la calidad del suelo en el que se cultiva. Si tenemos en cuenta que los suelos son «recursos no renovables», ya que hace falta más de 1000 años para que se forme 1 cm de suelo, comprenderemos porqué estamos en la necesidad de cuidar el único suelo sobre el que caminamos.

Con fecha 2 de mayo del presente año, la FAO, ha lanzado un informe en el que alerta sobre la necesidad de mayor prevención de la contaminación de los suelos, ya que supone un serio riesgo para la productividad agrícola, la seguridad alimentaria y un futuro sostenible.

¿Cuál es el impacto de la contaminación de los suelos?

El suelo de nuestro planeta es un recurso «finito», que no podemos recuperar a lo largo de nuestra vida y su contaminación provoca una reacción en cadena:

Alteración de la biodiversidad del suelo Reducción de la materia orgánica y de su capacidad para actuar como filtro y amortiguador para los contaminantes.

La contaminación de los suelos tiene un impacto devastador, ya que afecta a:

– Alimentos.
– Agua de bebida.
– Salud humana y animal.

Por lo tanto, nuestra seguridad alimentaria se ve alterada de forma directa, ya que unos alimentos sanos, nutritivos e inocuos solo pueden ser el resultado de un suelo sano.

¿De dónde procede la contaminación de los suelos?

Según nos dice la FAO, actualmente, un tercio de los suelos del planeta están moderadamente degradados, debido a la erosión, salinización, pérdida de carbono orgánico, acidificación, compactación y la contaminación química. Pero el problema se agrava mucho con la contaminación.

Vertederos, malas prácticas agrícolas, desechos industriales, aguas subterráneas contaminadas, desechos farmacéuticos diversos, vertido de productos de higiene personal etc., son algunos de los causantes de la presión bajo la que se encuentran nuestros suelos.

¿Cómo podemos ayudar a reducir la contaminación de los suelos?

Algunos de los consejos que nos indica la FAO, son los siguientes:

– Eligiendo alimentos sostenibles.

– Reciclando debidamente desechos peligrosos como pueden ser las pilas.

– Haciendo compostaje en casa para reducir la cantidad de desechos que llevan a los vertederos.

– Manejar los residuos de antibióticos de una forma responsable, para evitar la aparición de resistencias.

Si cuidamos nuestros suelos….

La conservación de los suelos empieza por nosotros mismos, siendo conscientes de la magnitud del problema y valorando el suelo que pisamos a diario, ya que su protección nos proporcionará:

1.- Mayor seguridad alimentaria: actualmente, el 95% de los alimentos, que comemos, proceden del suelo.

2.- Más diversidad: la biodiversidad es muy importante para el bienestar de nuestro planeta, ayuda a las especies a adaptarse y a sobrevivir a los cambios que se producen en la naturaleza.

3.- Menos gases de efecto invernadero: unos suelos sanos ayudan mucho a mitigar el cambio climático, almacenando carbono y reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

4.- Mejores medios de subsistencia: los suelos saludables pueden garantizar la seguridad alimentaria y proporcionar mejores medios de subsistencia, reduciéndose la migración forzada.

5.- Agua más limpia: los suelos almacenan y filtran el agua, haciéndola disponible para los cultivos.

6.- Más medicinas: Muchos antibióticos conocidos proceden de los microorganismos del suelo.

Como hemos visto, si cuidamos nuestro suelo podríamos vivir más y mejor.

SI CUIDAMOS NUESTROS SUELOS ¡PROTEGEMOS NUESTRA SALUD!

Fuente:

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). “Un informe lanza la alarma sobre la contaminación del suelo”. Roma, 2 de mayo, 2018.

Imagen:
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