"Sueño y Silencio" hablamos con Jaime Rosales

Publicado el 08 junio 2012 por Fimin

Jaime Rosales volvía al lugar donde consiguió acceder a la fama: la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes. Esta año, el festival francés acogía el estreno mundial de su cuarto film. Un proyecto largo y tremendamente exigente que por fin ha tocado a su fin después de años de trabajo. Y como era de esperar, vuelve a erigirse en una nueva invitación por parte del responsable de "Tiro en la cabeza" para sumergirte en un mundo tan poético como realista, tan íntimo como distante, tan frío como emocionante, tan blanco como negro, y en definitiva, tan estimulante como necesario (sobre todo para el cine español). Os dejamos con el "Sueño y Silencio" de Jaime Rosales. Él mismo nos lo cuenta.

1. REALIDAD vs. FICCIÓN

"Siempre que empiezo una película, trato de que todo suceda tal y como lo había imaginado. Como si yo fuese el demiurgo detrás de un mundo que espera a ser creado, trato de modelarlo todo a mi antojo. Ocurre que las películas - por lo menos las que yo hago - se hacen en el mundo real, con cosas reales y con personas reales. Y el mundo real, por mucho que uno insista en ello, no se deja modelar fácilmente. Me encuentro luchando desesperadamente contra todos los elementos. Nada quiere parecerse a cómo yo lo había imaginado. Cuando llevo ya cierto tiempo luchando y sufriendo, me doy cuenta de que lo imprevisto, lo que se sale del plan, puede tener mucho valor. Incluso más valor que lo que había imaginado. No es que la realidad supere la ficción; es que la realidad es mejor que la ficción. Empiezo a pensar que el exceso de control tal vez no sea tan bueno. A partir de entonces, mi manera de enfrentarme a la realización de la película cambia. No se trata tanto de cómo lograr controlar los elementos sino de cómo lograr que lo inesperado - el azar - juegue a favor de obra. Me doy cuenta, ahora que he acabado el trabajo, que lo difícil no ha sido hacer una obra conforme a lo que había imaginado. La película no se parece en nada a lo que había imaginado. Lo difícil ha sido hacer una obra a través de uno. Lograr convertirse en el medio a través del cual la obra se ha ido formando. Dejar que el azar y la realidad hayan sido parte del proceso creativo".

2. UNA PELÍCULA ESPIRITUAL

"Me inquieta lo endebles que son las bases de la civilización que se está construyendo. Me preocupa que se trate de una civilización que no sepa dar una respuesta a las necesidades espirituales del ser humano. Tenemos una dimensión espiritual. Yo mismo no alcanzo a definirla racionalmente. Pero la siento, la intuyo y soy capaz de darle expresión poética a través de una película. O por lo menos, lo intento. Lo mágico. Lo sagrado. Lo misterioso. Lo poético. Lo místico. Somos sensibles a todo esto. Por algún motivo será. Aunque fracasemos a la hora de producir un discurso coherente".

3. SOBRE LA MUERTE

"No es tanto una reflexión sobre la muerte si no sobre lo que significa la muerte y muy concretamente sobre la dimensión espiritual que dota la vida a la muerte. Por que morimos, la trascendencia es posible. Precisamente la muerte nos hace posible la trascendencia. Pero como, es muy difícil, muy misterioso. Es algo que se vive, que se intuye, que se siente, es algo que se puede expresar políticamente, racionalmente, pero creo que fracasa en ese intento de racionalizarlo. Yo hago la película movido por ese deseo de explorar lo trascendente. De poder sentir, de tener una experiencia vital con gente estando en un proceso creativo y construyendo. Luego compartirlo con el espectador y que realmente el espectador sienta lo que quiera. Yo le llamo entrar en comunión con el espectador".

4. OLVIDO vs. RECUERDO

"El olvido y el recuerdo tienen algo de material en ambos casos. Lo trascendente tiene algo que ver con lo inmaterial, lo que me obliga a crear un dispositivo que genere tensión o que permita la convivencia con elementos muy matéricos y visibles como son el olvido que experimenta el padre así como el constante recuerdo que le invade a la madre. El recuerdo de algo es algo que ya no está . El olvido tampoco está en la experiencia y todo lo que está fuera de le experiencia queda en la trascendencia, precisamente lo que a mi me interesa trabajar en "Sueño y Silencio". En la película hay elementos muy concretos que tienen mucho realismo (como la escena del entierro) y mucha consistencia. Lo mismo pasa en el aspecto formal en muchos aspectos, como con determinados movimientos de cámara, por ejemplo. Hay momentos en los que la cámara se mueve para dirigirse a un vacío, a un infinito que es donde precisamente abraza lo inmaterial, la trascendencia.

5.IMPROVISACIONES Y TOMA ÚNICA

El guión de la película no contiene diálogos. Los actores reciben el contenido dramático en el momento mismo de rodar la escena. No reciben tampoco direcciones sobre qué decir, cómo decirlo o qué hacer. No se repiten tomas, ni varios ángulos sobre una misma escena o situación. La improvisación inicial es la única, verdadera e irrepetible. Me dejo sorprender por lo que dicen y hacen los actores. A veces salen de campo inesperadamente quedando el cuadro vacío. Eso también es válido. Es un planteamiento para que entremos todos en un espíritu de trabajo pero que no provoque que vayamos a por algo que ya sabemos que va a ser. Todo el mundo trabaja pero no sabemos que va aparecer. Puede surgir la emoción en un momento que no se le esperaba o no surgir cuando le esperaba. Lo mismo pasa en el aspecto formal. Si el director de fotografía me dice que la toma del entierro se va a rodar desde un punto concreto yo me autoimpongo el aceptarla y el no incurrir en posibles alternativas. Y así, a veces surgen sorpresas maravillosas como también decepciones. Pero hay que comprometerse con ese planteamiento hasta el final para que precisamente lo espontáneo y lo inesperado surga".

6. POTENCIA EMOCIONAL EN BLANCO Y NEGRO

"En este viaje se eligen cosas como elementos plásticos (el blanco y negro) o dramáticos (como es la muerte de un hijo). ¿Por qué? al final todo responde a decisiones psicológicas o a la potencia que uno le quiera dar. La intensidad que se produce por el sufrimiento de la muerte de un hijo no es comparable con nada, al igual que la pureza del blanco y negro no es comparable con el color. Y eso que el blanco y negro es antinatural porque nosotros vemos el mundo en color pero hay una frase de Welles al respecto que me marcó mucho "la vida es en color pero el blanco y negro es más realista". En "Sueño y Silencio" hay algo de eso. Para mi es también una bússqueda de lo esencial. Intentar maximizar la experiencia plástica y la experiencia emocional a través de mi película. Toda la película ha sido rodada con una emulsión en blanco y negro de grano duro. El grano de la imagen en blanco y negro es muy hermoso. Le da una consistencia a la película extraordinaria. Una gran sensación física, matérica. Lo que se ve, está ahí. Ha ocurrido realmente. Se ha utilizado un tipo de película que permite rodar sin iluminación artificial. No se ha empleado luz de apoyo a pesar de rodar en 35mm. Todo ha sido rodado con luz natural. Esta manera de filmar concede mucha agilidad y produce una imagen muy bella y emocionante".

7. LA ELIPSIS Y EL FUERA DE CAMPO TE INVITAN A SU FIESTA

El fuera de campo y la elipsis crea un contacto con el espectador, le hace participar. El espectador tiene que construir porque hay cosas que no le decimos. Que tenga que rellenar sus huecos me interesa mucho. Es una invitación que puedes aceptarla y entrar de lleno en ella o rechazarla. Es como si te invitan a una fiesta y te dicen que va haber música techno. al quien le guste la fiesta y el techno, sin duda, entrará en ella. Pero a quien no le guste el techno, por más que le guste la fiesta, no aceptará la invitación.

8. APORTACIÓN DE MIQUEL BARCELÓ

"Empezamos a hablar de la película hace unos cuatro años, en el origen mismo del proyecto. Los dos estábamos en un momento vital parecido. Él estaba a punto de estrenar la cúpula que había realizado para las Naciones Unidas en Ginebra y yo estaba a punto de estrenar Tiro en la cabeza. Los dos teníamos mucha ilusión por el estreno de nuestras obras respectivas y los dos sufrimos una cierta incomprensión crítica en forma de polémica. Luego empezamos a barajar ideas para el trabajo a realizar en la película. En seguida me di cuenta de que la principal dificultad pasaría por encontrar la manera de juntar un proceso extensivo -el de la pintura- con un proceso intensivo -el del cine-. Para él el tiempo no es un problema. Puede probar y probar cosas antes de darlas por buenas. En el cine eso no es posible y menos en esta película que todo estaba planteado a toma única. Había que crear algo de una sola vez, de un solo gesto. El resultado final me ha hecho muy, muy feliz. He aprendido mucho trabajando a su lado: sobre la vida, sobre lo que significa ser un artista de verdad".