Fueron unas horas intensísimas, con muchos conceptos nuevos por aprender. Cómo decía Sócrates: Sólo sé que no sé nada., dicho de otra forma, cuando más aprendo, más me doy cuenta de que me queda mucho por aprender. Esa fue una de mis conclusiones de este taller. Ver trabajar a nuestro profe de taller, moviendo el chocolate con tanta soltura y facilidad, sabiendo la temperatura del chocolate casi a ojo, quedó patente que en Escribà son auténticos maestros del chocolate.
En el post os muestro algunas técnicas que utilizamos como utilizar un mármol congelado para montar un nido de chocolate. O medias esferas hechas con un molde de bombones para montar unas setas. El resultado final, la inicial de cada una de nosotras en volumen y con una decoración muy otoñal.
Otra cosa que me encantó, fueron las herramientas que utilizamos. En Escribà tenían todas las máquinas típicas de cualquier obrador de pastelería pero también me sorprendió que para dar forma al chocolate utilizamos muchas cosas que podemos tener por casa como reglas, cutters, canutillos de papel... fue curioso saber que en sus inicios al ser pioneros de este oficio se encontraron que necesitaban moldes y otras herramientas que no existían, así que, imaginación al poder!! y aprovecharon lo que tenían a mano.
Una gran experiencia y toda una dulce lección de chocolate.
Bsitos ;*Delgraphica