Ingredientes:3 paquetes de hojaldre (usé del Lidl) Te sobrarán recortes que puedes usar para otras recetas. Yo hice hojaldritos con cabello de ángel, algunos de los cuales sirvieron para la decoración.
Canela en polvo
Almendra laminada
Azúcar glas
Para el merengue italiano:400 gramos de azúcar
1 vaso de agua
4 claras
Preparación:
Precalentamos el horno a 200 grados calor arriba y abajo. Cortamos tres círculos de hojaldre del tamaño que deseemos dar a nuestra tarta. Colocamos un papel de horno en la bandeja del horno y nuestro hojaldre encima, cubrimos con otro papel de horno y otra bandeja de horno encima para que no crezca. Horneamos 20 o 25 minutos. Yo pude hacer los discos de dos en dos, pero tuve que repetir la operación para el tercero. Cuando falten 5 minutos podemos quitar la bandeja superior y espolvorear con un poco de azúcar glas para que se dore. Reservamos los discos hasta que se enfríen.
En una sartén sin aceite o en una bandeja de horno ponemos las almendras laminadas a tostar con mucho cuidado para que no se quemen. Cuando ya estén tostadas y hayan enfriado las pasamos a una picadora, junto con unas cucharadas de azúcar glas y unas cucharaditas de canela molida y le damos unos segundos para que se triture la almendra pero que no quede polvo y a la vez se mezcle con el resto de los ingredientes. También podemos añadir a esta picada trozos del propio hojaldre que hayan sobrado, horneados por supuesto.
Para montar la tarta que debe hacerse en el plato definitivo porque es muy dificil moverla despues, vamos colocando un disco de hojaldre y una capa generosa de meregue, espolvoreamos con la mezcla de almendra y canela y repetimos la operación. Cuando hayamos colocado los tres discos cubrimos de merengue toda la tarta. Y, para finalizar, en la original se cubre totalmente con la mezcla de almendra molida y canela.
Como me sobró tanta mezcla crujiente la repartí por todo el plato, ya que es el toque diferenciador de la receta y está buenísimo. En mi caso sólo dejé un espacio de merengue sin cubrir en la parte superior para colocar los adornos de hojaldre que pretendieron ser unos molinillos y una rosa y que destacaran sobre el blanco, así como un cartel de felicitación hecho de mazapán.
Y así quedó con el cartel puesto.
¡Hasta la próxima!