En verano siempre buscamos refrescarnos. Bien sea a través de un baño en la playa, una ducha en casa o beber algo fresquito. A la hora de comer sucede lo mismo. Somos más de ensaladas, salmorejos y todo tipo de platos fríos y ligeros para esta época pero...¿y los postres?
También nos decantamos por opciones frías como los helados, los semifríos, batidos y tartas. Las tartas heladas son una delicia y las tartas frías de chocolate son un auténtico delirio. Las tartas de 3 chocolates siempre nos han gustado en casa, incluso las hemos celebrado en cumpleaños y en cenas al aire libre.
Cuando nos propusieron preparar una propuesta fresquita para el verano en el grupo de Instagram de Ana Cocina Sana, pensé que nos vendría muy bien una tarta-postre. Con chocolate, galletas y mucha nuestra historia.
Incluir las galletas dinosaurus tiene mucho significado, ya que es viajar a la infancia junto a mis dos hermanos. Es recordar meriendas acompañadas de un vaso de leche con cola-cao y unas galletas cuyo sabor no ha cambiado. Minerales, vitaminas y dibujos de los clásicos dinosaurios que siempre nos han acompañado. Si ya hice una New York cheesecake de estas galletas para la vuelta al cole, ahora era el turno de una versión veraniega.
Quería añadirlas a una versión especial de tarta de cuajada con dos chocolates, negro y blanco de cobertura. Sin demasiada azúcar pero con dulzura de la niñez. Ojalá y pudiera revivir esas tardes de verano con esta tarta. Creo que me habría encantado si la hubiera visto con 6 ó 7 años. Es revivir una época cucharada a cucharada con sabores y momentos que siempre existieron y que además son deliciosos. La textura es suave y contrasta con las galletas y el crujiente de la cobertura.
Acompáñame que te explico su elaboración, muy sencilla, que les encantará a los peques de casa y a los no tan pequeños. ¡Vamos a la receta!
Forramos la base del molde con papel vegetal y engrasamos ligeramente el interior. Extendemos la base de galletas con ayuda de una cuchara. Llevamos a la nevera unos 20 minutos.
Para la primera capa, vertemos la mitad de la nata, 250 ml. en un cazo junto al chocolate negro troceado, los 75 grs. de azúcar y 150 ml. de leche. Vamos removiendo con unas varillas. Los 50 ml. restantes los reservamos para disolver la cuajada. La agregaremos cuando esté bien disuelto el chocolate en la nata. Removemos unos minutos a fuego lento. Veréis que ya inicia a espesar. Vertemos sobre el molde. Dejamos templar un poco y luego añadimos la capa de galletas. Que cubra la superficie. Llevamos a la nevera unos 20 minutos.
Para la decoración, fundiremos los chocolates por separados al microondas. Agregamos primero el chocolate con leche que distribuiremos por toda la superficie. A continuación, añadimos pequeños puntos de chocolate blanco por toda la cobertura y con un palillo haremos dibujos integrando los dos. Decoramos con galletas de dinosaurios al gusto.
Llevamos a la nevera una noche entera si es posible y estará perfecta para servirla al día siguiente. Conservamos en recipiente hermético en frigorífico de 3 a 5 días.
Y a ti, ¿qué postre te refresca más? ¿eres más de helados o postres fríos? ¿te gusta el sabor del chocolate o en verano prefieres más los sabores a frutas? Te animo a que me cuentes cómo te gustan los postres en esta época y qué alimentos consumes para aliviar el calor. Feliz Verano.
Os mando un abrazo,
Maribel García 🍓