Tenia ganas de hacer una tarta como esta, salirme de toda receta similar hasta el momento y cambiar ingredientes para experimentar un poco. La tarta la preparé hace unos días y fue como el anticipo del otoño que ya ha llegado de lleno. El olor a avellana tostada, las ciruelas llegando al fin de su temporada, el color tostado al salir del horno y un olor muy característico a fruto seco y canela… parecía que el ocre del otoño ya estaba en casa.
Hasta hoy no he podido apuntar la receta, los ingredientes sí los tenía anotados porque hice la lista para cuadrar ingredientes y no cometer ninguna locura ni hacer ninguna salvajada, pero los tiempos de picado y demás no los anoté, así que igual que hice cuando la preparé, deduzco y anoto lo que seguramente hice.
El sabor de la tarta es muy rico, potente por la avellana y algo graso por el fruto seco y la mantequilla, por lo que ojo a los sensibles con la báscula. La fruta horneada con la crema queda con un punto delicioso y el corte con esos colores de la crema y de la fruta invita a no parar de comer, o no?
Dejo aquí la receta y os invito a experimentar con las tartas, sustituir la típica galleta que nos sirve de base por otros ingredientes como aquí la avellana, por almendra… por lo que se os ocurra, pero si queda bueno luego nos lo tenéis que contar!!! Y con el relleno más de lo mismo!!
Sorpresa con esta tarta
¿Hay algo más gratificante que la cara de sorpresa de los nuestros cuando ven cómo ha quedado nuestra tarta y lo buena que va a estar cuando la prueben? Ni receta, ni thermomix ni nada! Esto es lo mejor