Da porque estás agradecido/a.
Da porque la vida te dio antes a ti.
Da porque nada realmente te pertenece.
Da porque el desapego te hace libre.
Da porque cuanto mas das, la vida más te devuelve.
Da porque con ello haces espacio para que entre más vida en ti.
Da porque con ello pasamos del "tú y yo" al "nosotros".
Da porque no buscas que te dé, sino que me buscas a mí.
Da porque quieres ser mi amigo/a.
Da por el simple placer embriagador de dar.
Da por sentirte libre y sin ataduras.
Da porque me quieres
(Foto: Un día cualquiera en una calle de Málaga. Buscando cómplices en la aparentemente solitaria Avenida del "Dar sin esperar nada a cambio")