Revista Cine

The Secret Invasion: La última oportunidad de redención para un grupo de criminales.

Publicado el 17 marzo 2010 por Fantomas
“The Secret Invasion” (1964), es una cinta bélica del director Roger Corman, la cual está protagonizada por Stewart Granger, Raf Vallone, Mickey Rooney, y Henry Silva.
Durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de criminales son reclutados para una peligrosa misión en Yugoslavia: Durrel (Henry Silva), un asesino a sueldo; Rocca (Raf Vallone), un genio criminal; Scanlon (Mickey Rooney), un experto en explosivos; Fell (Edd Byrnes) un falsificador; y Saval (William Campbell), un ladrón de obras de arte. Bajo las órdenes de Richard Mace (Stewart Granger), del Servicio de Inteligencia británico, los cinco criminales tendrán que llevar a cabo el rescate de un general italiano quien se encuentra prisionero en una fortaleza nazi, el cual es de suma importancia para los Aliados en sus planes para invadir Italia.

Antes de que fuera estrenada la exitosa “The Dirty Dozen” (1967), el director y productor Roger Corman decidió tomar un descanso de sus adaptaciones de la obra de Edgar Allan Poe para realizar una cinta bélica junto con su hermano Gene, la cual sería filmada en locaciones en la entonces Yugoslavia. Al igual que en la ya mencionada “The Dirty Dozen”, los protagonistas de esta cinta son un grupo de desadaptados que son convocados para cumplir una misión suicida que tiene por objetivo rescatar a un general italiano de una fortaleza nazi. En una entrevista Corman declararía: “Lo curioso acerca de esta película, es que tiene una trama bastante similar a un antiguo western mío titulado, ´Five Guns West´(1955). Además fue estrenada antes que ´The Dirty Dozen´. Escuché historias que hablaban de que los productores de ´The Dirty Dozen´ habían pospuesto la producción de la cinta durante un año debido a que se dieron cuenta que la historia era demasiado similar a la de este film”. Si bien es cierto que la autoría del guión le fue cedida a R. Wright Campbell, años más tarde Mickey Rooney aseguraría que fue él quien en verdad escribió el guión.
En un principio, el proyecto fue desarrollado por David Picker, quien en ese entonces era el jefe de producción de la United Artist. “Bob Campbell, quien había escrito recientemente para mí el guión de ´The Wild Racers´, había escrito un guión titulado ´The Dubious Patriots´, recordaría Corman en una ocasión. “El tema me había gustado bastante: hombres malos enviados a hacer un bien para redimirse y ganar su libertad. En Nueva York le entregué el guión a Picker quien no me dio ninguna garantía”. La verdad es que Corman no esperaba que el proyecto se llevara a cabo, en especial considerando la nefasta experiencia que había tenido negociando con los grandes estudios. Por esta misma razón se sorprendió cuando al poco tiempo después, Picker lo llamó para avisarle que el proyecto había sido aprobado. El título fue cambiado a “The Secret Invasion”, debido a que Corman pensaba que era más comercial. La United Artist le otorgó un presupuesto de $600.000 dólares a la producción, lo que equivalía al doble del presupuesto que el director manejó al momento de realizar las cintas de Poe. Las filmaciones comenzarían en el verano de 1963.

Como era de esperarse, la visión de cineasta independiente de Corman no siempre coincidía con la visión de los ejecutivos de la United Artist. La premisa por ejemplo, fue sometida a algunos ajustes por el director. “Inicialmente, el prisionero retenido por los nazis iba a ser un científico atómico, quien era el único que conocía la ecuación que permitía la creación de una bomba atómica”, declararía Corman, “por lo que al liberarlo los cinco criminales ayudarían a desatar un conflicto atómico”. Si bien a la United Artist le gustó la idea, optaron por cambiar la función del prisionero. Fue así como este se convirtió en un general italiano que estaba dispuesto a liderar a un grupo de soldados en contra de los nazis, facilitando de esta forma la invasión Aliada de Italia. Lamentablemente para Corman, quien quería que los protagonistas se vieran obligados a realizar una acción nefasta en su camino a convertirse en héroes, los ejecutivos de la United querían que los protagonistas se mostraran como hombres completamente heroicos. Como el director sabía que en esta ocasión había demasiado dinero en juego, no tuvo más opción que modificar la personalidad sus protagonistas a sabiendas que estos se transformarían en personajes unidimensionales.
Durante las seis semanas que duró el proceso de filmación en la entonces Yugoslavia, Corman se vio enfrentado a una serie de problemas. Primero tuvo numerosos problemas de producción que incluían la falta de equipamiento militar y de extras, debido a que en Yugoslavia había ocurrido recientemente un terremoto lo que significó que no se le podían entregar todos los recursos que se le habían prometido. Además tuvo que soportar a un asistente de producción local a quien le gustaba disparar una pistola verdadera antes de empezar a filmar cada escena, y tuvo que lidiar con la insistencia de los oficiales yugoslavos de poner estrellas rojas en los uniformes de los extras que interpretaban a los integrantes de la resistencia yugoslava. Corman se resistió a esta medida, principalmente porque no le encontraba sentido a que si alguien se encontraba trabajando para un grupo clandestino revelara su identidad de manera tan obvia. Para evitarse problemas, el director optó por solucionar este inconveniente en el proceso de edición. Sin embargo, el mayor problema que Corman tuvo que enfrentar tuvo relación con la guerra de egos entre Stewart Granger y Edd Byrnes. Todo comenzó a causa de una línea de dialogo que pertenecía a Byrnes, la cual era clave en una escena, razón por la cual Granger comenzó a exigir que debía ser él quien la pronunciase. Al encontrarse con la negativa de Corman, Granger abandonó la filmación. Una hora más tarde, al darse cuenta que su pataleta no serviría de nada, Granger se reintegraría a las filmaciones.

La película se divide en dos mitades; durante la primera mitad vemos como el equipo formado por Richard Mace ingresa a Dubrovnik, y comienza a planear el rescate del general italiano. Ya durante la segunda mitad, somos testigos de las torturas que los protagonistas sufren a manos de los nazis, y del explosivo intento de escape que estos protagonizan. Durante la primera mitad no hay muchas escenas de acción, y la verdad es que por momentos la película se vuelve algo pesada debido a la poca cohesión existente entre los distintos acontecimientos que suceden antes de que el equipo de rescate ingrese a la fortaleza nazi. Hay algunas escenas algo gratuitas que tienen por objetivo ahondar en las personalidades de los protagonistas, pero que finalmente poco aportan al desarrollo de la trama. Sin embargo, durante la segunda mitad la cinta adopta un ritmo más frenético, que va a la par con las bien orquestadas escenas de acción donde el pequeño grupo debe enfrentarse a decenas de soldados nazis mientras escapan por las colinas.
Las actuaciones del elenco en general son bastante mediocres, en especial la de Mickey Rooney, cuya sobreactuación y la carencia de diálogos inteligentes termina convirtiendo a su personaje en alguien realmente molesto. Henry Silva por otro lado, pese a ser un actor bastante limitado, personifica de buena manera a un asesino a sueldo carente de todo sentimiento. Los diálogos en general tampoco son demasiado memorables, y en ocasiones resultan incluso algo ridículos. Por otro lado, el film por momentos escapa de su condición de cinta de bajo presupuesto para presentarse como un verdadero film serie A, en gran medida gracias al espectacular trabajo de fotografía de Arthur E. Arling, y el cuidado diseño de producción a cargo de John Murray. La banda sonora compuesta por Hugo Friedhofer por su parte, acompaña de buena manera tanto las secuencias de acción, como las escenas más dramáticas. Además cabe destacar el sorpresivo giro final, el cual además es solucionado de manera bastante satisfactoria. La United Artist ganó bastante dinero con el estreno de este film, lo que no se vio reflejado en los ingresos de Corman, razón por la cual tras terminar la película volvió a la comodidad de la American International Pictures. “The Secret Invasion” es una película lo suficientemente entretenida como para que sus falencias pasen a segundo plano, y es una buena oportunidad para ver a Corman trabajando en un género cinematográfico distinto al fantástico, el cual tantos dividendos le trajo durante su carrera.


por Fantomas.


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