La tostada de crema es un clásico de la repostería tradicional vasca que conquista por su sencillez y su sabor auténtico. Este pastelito cuadrado, rebozado en huevo y frito hasta lograr un dorado perfecto, combina una textura crujiente por fuera con un interior suave y cremoso.Servido tibio, con un toque de azúcar glas y una ramita de menta, evoca los postres caseros de antaño y se convierte en el cierre ideal para una comida especial.
Ingredientes (para 4 unidades)
8 rebanadas de pan de molde (sin corteza)
500 ml de leche entera
1 rama de canela
Piel de ½ limón
4 yemas de huevo
100 g de azúcar
30 g de maicena
2 huevos (para rebozar)
Harina (para enharinar)
Aceite de oliva suave (para freír)
Azúcar glas (para decorar)
Elaboración paso a paso
Preparar la crema pastelera:
Calienta la leche con la canela y la piel de limón.
Mezcla las yemas, el azúcar y la maicena en un bol.
Retira la canela y el limón, vierte la leche caliente sobre la mezcla y remueve.
Cocina a fuego medio hasta que espese. Deja enfriar.
Montar las tostadas:
Extiende una capa generosa de crema sobre una rebanada de pan y cubre con otra.
Presiona ligeramente para sellar los bordes.
Repite con el resto del pan y la crema.
Rebozar y freír:
Pasa cada tostada por harina y luego por huevo batido.
Fríe en abundante aceite caliente hasta que estén doradas por ambos lados.
Escurre sobre papel absorbente.
Presentación:
Espolvorea con azúcar glas.
Sirve tibias, acompañadas de un poco de crema pastelera o helado de vainilla.