- 3 patatas.
- 1 berenjena.
- 3 tomates.
- 1 pimiento verde.
- Un poco de cebolla.
- 1 ajo.
- Harina.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
Freímos el pimiento en aceite hasta que esté blando. Cortamos las berenjenas en rodajas y las ponemos en un escurrir con un poco de sal para que suelten todo el amargor. Pasados 20 minutos, las secamos, rebozamos las rodajas en harina, freímos y reservamos.
Y en otra sartén realizamos el tomate, echamos un poco de aceite en una sartén, añadimos un poco de cebolla y cuando vaya tomando color añadimos el tomate pelado, salamos, y dejamos un rato que se fría mientras lo vamos aplastando con un tenedor para que se quede compacto. Una vez que esté frito ya podemos comenzar a montar el plato.