Turballos: un pequeño tesoro entre montañas y campos de cultivo
En este pequeño pueblo vive, desde hace más de 30 años, una comunidad de cristianos que eligió como forma de vida la sencillez y la no violencia. El fundador de este grupo fue el querido pare Vicent, un sacerdote valenciano que se trasladó desde la parroquia de Santa Rosa de Alcoi hasta esta pequeña aldea para llevar a cabo un proyecto de vida sencilla en un entorno natural y autosuficiente.
¿Qué visitar en Turballos?
Aunque Turballos es muy pequeño, merece la pena pasear por sus calles y disfrutar de la belleza y la tranquilidad que ofrece este encantador pueblo. Todas sus casas están construidas en piedra, siguiendo el estilo tradicional de la zona. La pequeña iglesia, también de piedra, permanece siempre abierta. Lo único que se pide al entrar es descalzarse y mantener una actitud respetuosa.
Llama la atención lo limpio y cuidado que está el pueblo. Sus preciosas y singulares casas de piedra nos transportan a un lugar donde parece que el tiempo se ha detenido.