Y también he de agradecer mucho la difusión y ayuda recibidas:
- Desde la página de los muy queridos amigos y compañeros microrrelatistas Esta noche te cuento.
- Y desde el bellísimo blog de Carmela, Mi fular, donde transcribió dos poemas de El nervio de la piedra con dos de sus magníficas fotografías.
Soy afortunada, pues no tengo más que motivos para dar las gracias.