Durante los años siguientes continuaron estrenándose filmes de esta temática, aunque el verdadero florecimiento del cine bíblico tuvo lugar en las décadas de 1950 y 1960; fue la época de las grandes producciones norteamericanas, muy bien recibidas también por el público europeo: Quo Vadis (Mervyn LeRoy, 1951), Los Diez Mandamientos (Cecil B DeMille, 1956), Ben-Hur (William Wyler, 1959), Rey de Reyes (Nicholas Ray, 1961), La historia más grande jamás contada (George Stevens, 1965), La Biblia (John Huston, 1966), etc.
Y es que los libros sagrados, además de ser fuentes de la Revelación de Dios a los hombres, están llenos de historias apasionantes, de hechos sorprendentes, de grandes héroes y gestas grandiosas e inspiradoras. Sin embargo, tras la aclamada “Jesús de Nazaret” (1977), de Franco Zefirelli, en los últimos decenios del siglo XX se produjo un cierto desinterés por este tipo de películas.
1) Son of God.- El pasado 28 de febrero se estrenó en USA “Son of God”, de Christopher Spencer. Es, en realidad, una versión reducida de la serie "La Biblia", de cuyo impacto internacional hablamos en este blog. Su emisión televisiva tuvo tanto éxito en todo el mundo, que sus productores han hecho una película para los cines con la parte dedicada a Jesucristo. Se ha estrenado en 3.260 salas y lleva recaudados más de 30 millones de dólares en una semana. En España se estrenará en primavera, en fecha por concretar. Este es el tráiler:
Además de estos, hay otros proyectos en preparación: “Dioses y Reyes”, también basado en la historia de Moisés, que iba a dirigir Steven Spielberg y posiblemente dirija Ang Lee. Por su parte, Paul Verhoeven (“Instinto básico”) quiere realizar una película sobre Jesús de Nazaret, aunque con un decidido propósito de no ser fiel ni a la historia ni a las Escrituras. Incluso se habla de una versión que contaría la historia de “Caín y Abel”, dirigida por Will Smith, y de otra sobre “Poncio Pilato”, interpretada por Brad Pitt… Un auténtico “diluvio” de películas bíblicas.