- ¿Qué pasa? le contesté.
- ¡Mira dónde se ha posado un "ratonero"! Al acudir a su llamada y asomarme a la ventana del casetón veo a través del cristal la cabeza de un joven Gavilán.
- ¡Es un Gavilán, un juvenil! Le decía a Silvia mientras preparaba la cámara.
Permaneció posado allí cerca de 2 minutos, en los que le pude tomar las siguientes fotografías a través del cristal sin que se percatara lo más mínimo de nuestra presencia...