Cuando Santiago Silva llegó a Boca generó expectativa en los hinchas, ya que llegaba uno de los mejores delanteros del fútbol sudamericano (eso es lo que había demostrado en su paso anterior en el torneo argentino). Pero su arribo, hasta el momento, está muy lejos de cumplir con dichas expectativas. El uruguayo todavía no marcó goles y los hinchas ya comienzan a desesperarse.
Martín Palermo se retiró hace casi un año, pero aún el equipo sigue jugando para él. Los delanteros con características distintas a las de Martín lo sufren y por ello, primero a Viatri y ahora a Silva, les cuesta tanto introducir la pelota en la red. Nicolás Blandi, el jugador más parecido a Martín en el plantel, es quizás quien más rindió luego del retiro del “Loco”, pero no cuenta con demasiados minutos en el primer equipo.
El ojo crítico del periodismo comienza a hacerse la siguiente pregunta: ¿Silva fue un jugador inflado por los medios de prensa? La respuesta está automáticamente aquí: Cuatro partidos completos (360´) por campeonato y ningún gol; tres partidos completos por Copa Libertadores (270´) y tampoco marcó goles. Silva acumula 630 minutos en Boca y, aún, no marcó goles.
La pasión del hincha lo abala por su currículum, el sacrificio que el jugador muestra adentro de la cancha, pero ¿Hasta cuándo lo hará?, ¿Cuántas yerros bajo el arco como contra el partido frente a Independiente, le permitirá? Las respuestas se encontrarán con el correr del tiempo; si, Silva logra marcar en el próximo partido esta nota será sólo una anécdota sobre un “Goleador peleado con el arco”, pero si la sequía continúa, la anécdota, seguramente, será el paso de Santiago Silva por Boca.