De la editora, que era de Barcelona y que trabajó con las imprentas Hija de J. Ferrer Coll y Gráficas Vida. Siendo esta su única publicación conocida, la coincidencia de apellidos nos sugiere una posible autoedición. De ser así, se trataría de un ejemplo temprano de la corriente de autogestión editorial que recorrió Barcelona esa década, culminando con Editorial Crisol (1957), de la Cooperativa Dibujantes Españoles Reunidos (Cifré, Conti, Escobar, Peñarroya y Giner), y su Tío Vivo, que acabaría absorbiendo Bruguera en 1960.
De la editora, que era de Barcelona y que trabajó con las imprentas Hija de J. Ferrer Coll y Gráficas Vida. Siendo esta su única publicación conocida, la coincidencia de apellidos nos sugiere una posible autoedición. De ser así, se trataría de un ejemplo temprano de la corriente de autogestión editorial que recorrió Barcelona esa década, culminando con Editorial Crisol (1957), de la Cooperativa Dibujantes Españoles Reunidos (Cifré, Conti, Escobar, Peñarroya y Giner), y su Tío Vivo, que acabaría absorbiendo Bruguera en 1960.