Colmenar Viejo y Tres Cantos están ubicados en lugares privilegiados, donde la naturaleza es el factor importante en nuestras vidas y por supuesto en el conocimiento de la vida. El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama nos espera a la vuelta de la esquina, en el recodo de nuestro domicilio. Solo unos pasos y ganas de disfrutar de las maravillas de nuestro ecosistema, separan la felicidad de andar por los bosques y veredas cercanas a nuestras ciudades, de respirar el aroma del campo viendo a lo lejos los humos insanos de una ciudad como Madrid que padece la enfermedad de nuestra civilización, la contaminación aguda y las enfermedades y muertes que por desgracia conlleva nuestro desarrollo “civilizado”.
Pero además, gozamos de un gran pulmón, El Pardo, donde aves en peligro de extinción como el Buitre Negro y el Águila Imperial, campan a sus anchas. Además ambas localidades se encuentran en el mismo borde del Parque Regional de la Cuenca del Manzanares, la máxima protección que una Comunidad puede otorgar a un espacio natural y para acabar con esta explosión medioambiental, junto a Tres Cantos también se encuentra una Zona Especial de Protección de Aves, Soto de Viñuelas, con cañadas y veredas, vértebras de la riqueza que envuelve nuestro lugar de descanso.
Pero lo más encantador de la senda de Jaime, es llegar a un rincón idílico donde el viajero, el caminante, puede sentarse y en silencio o cantando, descubrir la biblioteca del bosque, una casita que parece el hogar del duende de la floresta, donde sus inquilinos son libros y folletos, donde antes de abrir la puerta te pone: “Coge y deja otro”, donde la cultura se mezcla con la naturaleza, donde el papel vuelve a la esencia del bosque y donde la ilusión de encontrar un libro que te guste, se abre todos los días para aquel que visita el sendero de Jaime.
PEDRO POZAS TERRADOS (NEMO)