y el descanso reparador luego de un año de emociones por demás intensas se fue a... (en este blog no se dicen malas palabras, pero ya se imaginan dónde) Se llevaron hasta mis ovillos y mis agujas de tejer. Y parece que ahí el robo es moneda corriente, porque el mismo día que fuimos a hacer la denuncia, en ese pueblito mínimo llamado Mar Azul hubieron 7 incidentes más... Menuda coincidencia!
Igualmente no me queda un sabor amargo, porque no pudieron sacarme lo verdaderamente importante: mis ganas y mi energía para seguir, que ahora laten con más fuerza. Así que, una vez más y todas las que sean necesarias: Allá Vamos!!!