Una de entrenadores

Publicado el 17 abril 2010 por Héctor
(Foto: Jeff Gross/Getty Images)
Una vez terminada la temporada regular de la NBA, es habitual que entre los equipos que se han quedado fuera de los Playoffs -y que en muchos casos no han cumplido con los objetivos marcados- se empiece a planificar la temporada que viene. Y claro, lo que suele ocurrir cuando se habla de reestructuración es que el primer puesto a modificar es el del entrenador, la figura más desprotegida en cualquier deporte cuando llegan los malos resultados. Así, al día siguiente de cerrarse la Regular Season 2009-10, dos entrenadores de la NBA pasaron a engrosar las listas del paro.
Uno de ellos es Kim Hughes, quien hasta el jueves había sido el entrenador interino de Los Angeles Clippers desde que Mike Dunleavy dejara su puesto en el banquillo para centrarse en labores de GM (puesto que también perdió hace algunas semanas). La primera experiencia de Hughes al frente de un equipo NBA no ha sido del todo satisfactoria (8 victorias y 25 derrotas), y el conjunto angelino ha vuelto a quedar entre los peores clasificados del Oeste una temporada más. Aunque su cese era algo previsible, el propio Hughes se mostró sorprendido de que se produjera tan pronto, ya que tenía contrato hasta el mes de junio y pensaba ayudar al cuerpo técnico a preparar el próximo Draft. Aún así, Hughes se mostró agradecido a la directiva de los Clippers por la oportunidad recibida, aunque también dejó algún recadito a los jugadores, diciendo que algunos de ellos -especialmente los agentes libres- jugaban sólo para beneficio propio y no en bien del equipo.
Como es habitual en estos casos, ya empiezan a salir nombres para ocupar el banquillo de la franquicia maldita por antonomasia de la liga. Se ha hablado de veteranos como Jeff Van Gundy o Larry Brown (aunque éste ha dicho que no se moverá de los Bobcats), pero al parecer el perfil que se busca es el de un entrenador joven que pueda sacar rendimiento del prometedor núcleo del futuro de la franquicia, formado por Eric Gordon, Blake Griffin y la próxima elección en el Draft. Así, cobran fuerza los nombres de John Lucas o Mark Jackson, quien ya sonara para varios banquillos de la NBA el verano pasado.
El otro entrenador puesto de patitas en la calle de manera fulminante ha sido Eddie Jordan, destituido por los Philadelphia 76ers después de una decepcionante temporada. Philadelphia (27-55) ha pasado de ser el sexto equipo del Este la temporada pasada a ser el decimotercero, y se ha quedado fuera de los Playoffs después de dos presencias consecutivas. Al parecer, Jordan nunca cayó de pie en la ciudad del Amor Fraternal, ya que su contratación fue criticada por prensa y aficionados desde un principio. Al menos le queda el consuelo de haberse llenado los bolsillos en el último año y medio. Fue destituido de los Washington Wizards la temporada pasada, y también cobrará los dos años (unos 6 millones de dólares) que le restaban de contrato en Philly. Eso sí, su reputación queda bastante tocada.
Pero la salida de Jordan puede que no sea la última en Philadelphia. El equipo está en un periodo muy inestable, como demuestra el hecho de que desde la salida de Larry Brown en 2003, hasta seis entrenadores en siete temporadas han pasado por el banquillo Sixer. Así pues, el siguiente en caer podría ser el General Manager Ed Stefanski, principal valedor de Jordan y con quien le une una amistad personal desde que ambos coincidieran en el staff técnico de los New Jersey Nets. El fracaso del proyecto Eddie Jordan podría considerarse un fracaso personal de Stefanski, quien también es responsable del megacontrato de 80 millones de dólares de Elton Brand -que no ha rendido ni la mitad de lo esperado- o la renovación millonaria de Andre Iguodala (por otros 80 "kilos"), que muchos aún consideran exagerada. Se avecinan tiempos difíciles en Philadelphia.
Hughes y Jordan han sido los primeros en caer, pero seguramente no sean los últimos. Habrá que estar atentos a lo que sucede con John Kuester en Detroit (aunque Joe Dumars ha declarado públicamente que seguirá el año que viene, pero quien sabe), Kiki Vandeweghe en New Jersey, Jeff Bower en New Orleans o Jay Triano en Toronto.
Pero como no todo iban a ser malas noticias en el ramo del entrenador profesional NBA, hay que hablar también de un técnico que aunque no ha metido a su equipo en postemporada, ha visto recompensado su trabajo. Es el caso de Lionel Hollins, a quien los Memphis Grizzlies han ampliado el contrato por tres temporadas más. Con Hollins, los Grizzlies han ganado 16 partidos más que el año pasado, han estado peleando por los Playoffs hasta el último mes, y sobretodo han dado una sensación de seriedad que muchos no esperaban. En Memphis miran hacia la temporada que viene con optimismo.