una lista de cosas chulis para tener un verano de 10.

Publicado el 29 agosto 2013 por Catadora De Sabores @hoynoteacostara


Hoy, como pronto se acabaran oficialmente las vacaciones, porque termina el mes de agosto; he decidido pensar en todas las cosas chulis que he hecho este verano. 
El fin es ponerle el broche final a este tiempo de "descanso".
Porque sacando el lado bueno de las cosas es mucho más fácil, o al menos se hace más agradable, la vuelta a la realidad, sea cual sea.Como soy una persona organizada y me encanta hacer listas, (y copiando un poco a El Guardián entre el Centeno); he decidido compartirla. Todas las que se me han ido ocurriendo son cosas que todos hemos podido hacer, pero que si no son vistas con los ojos adecuados, pasan desapercibidas y no reciben la importancia que requieren; y dado que ellas han sido culpables de que al menos mi verano sea un poco más parecido al del anuncio de cerveza, he decido dedicarles una entrada.
Cosas chulis para tener un verano 10.
  1. Montar en bici.
  2. Hacer una barbacoa.
  3. Entrar corriendo al mar.
Como un verdadero vigilante de la playa. Mirando al horizonte. Con la idea de rescatar como en la serie, pero en tu caso no a un bañista, si no al bikini que probablemente se te baje al hacer tu entrada triunfal.

  1. Pasear por la playa descalza mojándote los pies.
Respirando hondo y andando despacito. Pensado o manteniendo una conversación especial. Nunca falla y creo que junto con rebozarte con/por la arena es de lo mejorcito que se puede hacer en playa. Junto con beberte un mojito, jugar a las palas (nadie juega ya al fresbi) o hacer un castillo de arena (con puente y agua alrededor).

  1. Leer un libro de risa.
  2. Reír hasta que se te salten las lágrimas.
  3. Tumbarte al sol mientras arrancas muy despacio el césped con tus dedos.
Esto es genial para la gente que de vez en cuando pensamos que la arena en la playa a veces, sobra. Ese momento en el que cierras los ojos, y te dejas llevar, ya sea por el libro que tienes entre manos, la canción que está sonando, o ese momento de trance justo antes de quedarte completamente dormido.

  1. Echarte siestas de babilla. (si no es con babilla no vale)
  2. Mirar el cielo y ver como se mueven las nubes.
Y buscar formas. Si no buscas formas no vale. Es el momento en el que sientes que todo está conectado y que todo no sólo tiene un porqué si no un para qué. Que aquella nube que tiene forma de pollito es porque te acuerdas de tu amiga que vive en Alemania y que la estela de aquel avión te indica que el chico moreno que conociste el finde está pensando en tí. Fan. Fan. Fan. Científicamente demostrado.

  1. Hacer muchas fotos. Y si pueden ser panorámicas mejor.
La clave de las fotos es que sean divertidas. Basta ya. Haré una campaña próximamente para erradicar aquellas en las que sale un monumento y justo delante, vuestra cabeza. No es necesario. En serio. Pensad en los niños y en vuestros amigos cuando las subáis al FB.

  1. Ir al cine de verano.
A veces, cuando voy al cine, siento se ha perdido la magia de “ir a ver una peli” con tanta pantalla gigante, las 450 salas y el pack de bebida, palomitas y chocolatina. Lo sé soy una romántica, pero quizás por ello, el cine de verano me vuelva loca. Es como la versión romántica del cine de antaño. 

  1. Escuchar un concierto al aire libre.

Si me gustan los conciertos en general. En particular al aire libre, son otro rollo. Fan de los Festivales. Fan de los conciertos. Fan de la música.

  1. Comprar cosas que no necesitas en un mercadillo.
Especialmente pulseritas de colores chillones. Con cosas que cuelguen. Si tienen cascabeles y te la regalan, mejor que mejor.

  1. Bailar sin música de felicidad y hacerlo sin ser consciente.
  2. Escribir y mandar una postal.
¿Qué pasó con las cartas en verano? ¿por qué nadie escribe ya? ( ¿qué magia tiene abrir el buzón y siempre sólo encontrar facturas, facturas y el palito del chino?)

  1. Marcarte nuevos objetivos.
Energías renovadas, nuevos proyectos. Eso es así. Además proyectos que de primeras ves perfectos, pero que luego eres consciente de que te embadurnaran de marrones. De esos que llenan tanto de ilusión, como para comprarte una agenda que no vas a utilizar otro año más.

  1. Ver amanecer.
Anochecer también vale, pero es de cobardes.

  1. Cantar las canciones que escuchabas en el coche cuando eras pequeña y cantarlas a pleno pulmón con tus amigas.
  2. Ir a la feria y montarte en algo.
En algo no, es imprescindible que sea en la ranita y en los coches de choque.  Puede valer camas elásticas, ponis y tren de la bruja.

  1. Tomarte un buen helado de chocolate.
Puede ser de otro sabor. Eso lo dejo al gusto del consumidor. 
___________________________________ 

Y podría seguir enumerando. Quizás no sea tan difícil encontrar esos detalles... ¿se te ocurre alguno más? 

Visto de este modo, quién no tiene un verano fantástico, es porque no quiere.  Disfrutad que todavía quedan días. :)