Una nueva mujer asesinada

Publicado el 29 agosto 2026 por Teremolla

   A fecha de 05/08/2026 habían sido asesinadas 61 mujeres, de las cuales 36 fueron feminicidios íntimos. Datos publicados en la web FENINICIDIO.NET, que como ya he indicado en otras ocasiones y para este tipo de datos es mi fuente más fiable.

   Según la misma fuente, desde 2010, año en que comenzaron a documentar estos asesinatos de mujeres 1.733 de ellas han sido víctimas mortales de la violencia machista.

   Aparentemente pueden parecer cifras frías que no dicen demasiadas cosas, pero detrás de cada una había una familia, unas amistades a quienes les arrebataron la compañía, la alegría de cada una de las mujeres asesinadas.

   Hoy ha sido en Isla Cristina (Huelva). Una mujer alemana de 47 años ha sido asesinada a manos de su pareja de 60 años y nacionalidad italiana. ¿Motivos? El único motivo transversal en todas las mujeres asesinadas es, sencillamente, el hecho de ser mujer. Nada más.

   Quienes quieran seguir justificando a los asesinos ja se rodean de una serie de mitos (bastante manoseados, por cierto) para hacerlo. Todos y cada uno de ellos busca exculpar a los asesinos maltratadores.

   Unos maltratadores que, según voces expertas, llevarían una media de 10 años con maltratos hacia ellas de todo tipo, desde los psicológicos, económicos, etc. hasta llegar al maltrato físico y la muerte final.

   Y es que, pese a tener una legislación avanzada en su momento y pionera en el mundo, asesinar a una mujer suele resultar muy “barato en años” de cárcel para el asesino. Lógicamente con una legislación fuertemente patriarcalizada que, volvemos a lo mismo, busca poner el foco en las causas del asesinato en la mujer y no en el asesino.

   Partamos de la definición de lo que es un mito en sí mismo. Los mitos no sólo explican, sino que plantean una propuesta implícita de acción. Así, al definir la violencia y limitar su complejidad, generan respuestas y formas de enfrentamiento específicas a este fenómeno.

   A pesar de su falsedad, estos mitos persisten como verdades en el discurso social, porque cumplen numerosas funciones. Proponen respuestas simples y tranquilizantes a cuestiones sociales complejas y ocultan y encubren aspectos de esta realidad que la sociedad aún no puede asumir, invisibilizando algunas condiciones de su producción social. Como vemos fieles aliados del patriarcado en sí mismo.

   Colocan a los hombres en dos categorías: los violentos y maltratadores (muy pocos según los mitos) y los no violentos (la inmensa mayoría), ocultando la existencia de un elevado número de hombres que ejercen violencias menos graves, por lo que la mayoría de los hombres no se sienten implicados en el problema de la violencia, a quien consideran como un problema de las mujeres.

   En ningún momento explican por qué, si las mujeres también pueden consumir alcohol, drogas, ser pobres, haber sido violentadas de niñas, etc. son los hombres predominantemente, y no ellas, quienes maltratan.

   La mujer se avergüenza de vivir esta situación, cree que sólo le pasa a ella, y que ha fracasado en su proyecto más importante: la pareja y la familia. Es el fracaso de su proyecto vital: pueden pensar que es mala madre o esposa; que algo habrá hecho, que «los trapos sucios se lavan en casa»

La vergüenza también puede venir por no ser capaz de dejarlo, aunque lo haya intentado en otras ocasiones. También en muchos casos, la mujer piensa que las lesiones o secuelas que tiene son poco importantes y no hay que mencionarlas ante el médico.

Ella parece no darse cuenta de la gravedad y peligrosidad de su situación; resta importancia y se acoge a fuertes convicciones. Puede decir frases del tipo: «estoy exagerando, no es para preocuparse tanto …», «son cosas mías …», «estoy segura de que nunca me mataría, aunque lo diga» y de ese modo ir minimizando la gravedad de la violencia que está sufriendo. Y esa minimización le puede costar la vida.

Sobre diferentes mitos aliados de los violentos, hablaremos la próxima semana

Ben cordialment,

Teresa