La imagen de hoy la obtuvo Nico Pavese, el suertudo oficial del grupo. Mientras algunos seguimos peleándonos con ramas, contraluces y hojas que aparecen justo donde no deben, siempre hay alguno al que el monte parece darle una mano; esta vez le tocó a Nico.
El pioró (Thlypopsis pyrrhocoma) es uno de esos pajaritos que no llaman la atención por el tamaño ni por andar haciendo demasiado ruido. Vive entre la vegetación del sotobosque, moviéndose con agilidad entre ramas y tacuaras, muchas veces acompañando bandadas mixtas. Hay que estar atento porque aparece unos segundos y, cuando uno termina de levantar los binoculares o la cámara, ya desapareció.
Su rasgo más llamativo es la cabeza de colores castaños o rojizos que le da un aspecto inconfundible y explica el nombre científico de la especie. El resto del plumaje es mucho más sobrio, una combinación que lo convierte en un ave elegante sin necesidad de colores estridentes.
En Misiones no es imposible de encontrar, pero tampoco es de esas especies que se dejan fotografiar con facilidad, por eso cada registro tiene un sabor especial, aunque sea una única imagen.
Y como suele pasar en las salidas con amigos, siempre hay alguno que vuelve con "la foto", esta vez el mérito fue de Nico. A los demás nos queda disfrutarla... y esperar la revancha en la próxima escapada.