Una víctima a la búsqueda de respuestas – Crítica de “Una historia de locos” (2015)

Publicado el 27 marzo 2017 por Manuzapata @vivazapatanet

Más de 20 años antes del Holocausto judío por parte de los nazis y aprovechando la confusión de la Primera Guerra Mundial, el 24 de abril de 1915 las autoridades turcas detuvieron a 235 miembros de la comunidad armenia de Estambul. En los días siguientes continuó una situación que se prolongó hasta 1923. La idea de crear un Imperio Otomano islámico sin cabida para los cristianos provocó la deportación forzosa y el exterminio de más de un millón de civiles armenios. A día de hoy Turquía sigue sin reconocer el genocidio armenio, postura que le ha generado enfrentamientos con países como Francia que han legislado contra la negación de estas masacres programadas.

Robert Guédiguian, francés de origen armenio, nunca ha renunciado a plasmar sus reivindicaciones políticas en una extensa filmografía en la que las clases trabajadoras de su Marsella natal tienen siempre un claro protagonismo. En este caso su mirada amplía el foco para abordar un asunto enquistado desde hace mucho tiempo.

En un sorprendente e impactante prólogo en blanco y negro recrea un incidente real acaecido en el Berlín de 1921 y se hace eco de la visión que la convulsa Europa de la época tenía sobre lo sucedido con el pueblo armenio. Sin embargo, la trama política se convierte en contexto cuando salta a la palestra otra problemática en el momento en que la acción se traslada a los años 80.

Aram, un marsellés de padres armenios, hace estallar el coche del embajador turco en París. La explosión deja gravemente herido a Gilles Tessier, un ciclista que pasaba por la zona. Cuando la madre de Aram acude al hospital a pedirle perdón, el joven exige ver a quien le ha dejado maltrecho. El encuentro será complicado tras la huida del autor de los hechos a Beirut para unirse al Ejército de Liberación de Armenia.

El personaje de Tessier se inspira en el periodista español José Antonio Gurriarán que sufrió un atentado similar en Madrid. Tras quedar lesionado de por vida se interesó por la causa armenia como vía para intentar superar su situación buscando motivos y razones. Robert Guédiguian se ha inspirado en su libro La bomba, en el que transmite esta singular actitud ante su tragedia, para desarrollar esta historia que tangencialmente afecta al director debido a su ascendencia.

Lo que hace especial a este filme queda recogido en esa búsqueda de respuestas del que quiere confrontar a su verdugo, mirarle a los ojos y preguntarle por qué. Una vía que el cine ya exploró dentro del ámbito irlandés con la estupenda Cinco minutos de gloria. En esta ocasión, si bien se aborda con mayor profundidad el tema, desarrollando las relaciones de la víctima con la familia del terrorista, inexplicablemente no se ha sabido dar fluidez a un relato, tan insólito como interesante, que naufraga en su tramo central a pesar de contar con un prólogo apasionante y un emocionante epílogo en el que queda patente el afán conciliador del realizador.

Copyright del artículo © Manu Zapata Flamarique. Reservados todos los derechos.

Copyright imágenes  ©  Agat Films & Cie, Canal +, France Télévisions. Cortesía de Golem Distribución. Reservados todos los derechos.

Una historia de locos 

Dirección: Robert Guédiguian

Guión: Robert Guédiguian y Gilles Taurand inspirado en el libro La bomba de José Antonio Gurriarán

Intérpretes: Ariane Ascaride, Grégoire Leprince-Ringuet, Simon Abkarian

Música: Alexandre Desplat

Duración: 134 min.

Francia, 2015

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