Los niños cuyas madres han tenido una importante exposición a campos electromagnéticos durante el embarazo podrían presentar un mayor riesgo de desarrollar asma, según una investigación realizada por científicos estadounidenses, que aparece publicada en la revista especializada 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine'. Estudios anteriores han fracasado al intentar demostrar, con datos consistentes, que la exposición crónica a campos electromagnéticos -desde tendidos eléctricos hasta electrodomésticos, como los microondas, secadores o aspiradoras- son perjudiciales para la salud humana.