Sam Minard es un hombre de contrastes, “Admiraba el valor por encima de todas las demás virtudes; inmediatamente después venía el temple y el tercero de los pocos valores por los que vivía era la compasión por los débiles o indefensos. Sus pasiones eran el amor a la vida, un combate mortal con un enemigo digno, la buena música y la buena comida”.
Jeremiah Johnson es una película de Sydney Pollack basada en el libro. No es destacable salvo por la fotografía. Un Robert Redford taciturno, silencioso y despeinado, mirando fijamente cosas con pinta de drogado, que no llega a la suela de los zapatos de Sam Minard.