Por un lado está Patxi López que, haciendo gala de su apodo ‘Patxi Nadie’, está pasando muy inadvertido, participando en actos con poca asistencia de público y con unas propuestas muy tibias. Me parece a mí que el candidato vasco no encaja con la mayoría de la militancia. Poco más podemos decir del Sr. Nadie…
Luego tenemos a Pedro Sánchez, que pretende el retorno a la secretaría general del PSOE y aunque dicen que segundas partes nunca fueron buenas él insiste, pues al fin y al cabo está haciendo uso de su último disparo, confiado en que los afiliados le respaldarán y le auparan a la dirección de Ferraz. Y si volviera a ser elegido tengo por seguro que se vengaría de los que provocaron su salida, radicalizando hacia la izquierda a los socialistas e intentado un pacto con Podemos, pacto que le llevara a él a formar parte del Gobierno, pues este es, al fin y al cabo, su único objetivo. Y la tercera en liza es la silente Susana Díaz, pues aunque está participando en muchos actos alrededor de toda España no suelta palabra alguna, pero todo el mundo la espera. Y creo que Díaz es la única que podría pararle los pies a Sánchez. Sí, este es el nivel del PSOE, un PSOE que puede acabar teniendo a Susana Díaz de secretaria general después de lo mal que lo está haciendo en Andalucía; y encima contentos pues es bastante mejor que Pedro Sánchez. Lo dicho, que menuda papeleta la de los afiliados que tienen que decidir el futuro del PSOE. Y parece que tendrán que decidir esos tres, que vaya tres patas pa un banco…