JR Mora
Vengo del futuro y allí los políticos se preocupaban de la ciudadanía sin tener en cuenta intereses partidistas ni personales. Alcanzaban acuerdos por el bien del pueblo sin intentar beneficiar a las grandes empresas y a los bancos.
Vengo del futuro y allí los sindicatos y la patronal se sentaban a negociar por el bien de los trabajadores.
Vengo del futuro y allí el Tribunal Constitucional cumplía los tiempos y no estaba politizado. Velaba por la constitución y no había interés ninguno más allá de ésta.
Vengo del futuro y allí ningún juez era imputado por investigar los crímenes de los dictadores, de hecho, en el futuro ni hay dictadores ni se les protege.
Vengo del futuro y allí no hay paro ni más de un millón de familias con todos sus miembros en la estacada. Los niveles de empleo son óptimos y Telefónica no despide a miles de trabajadores para llenar sus arcas.
Vengo del futuro y allí nuestros legisladores no intentan coartar nuestras libertades individuales a través de la represión policial o la supresión de derechos en la red. No, en el futuro somos más libres.
Vengo del futuro y allí los indignados lo están porque se equivocaron en su pedido del supermercado y no porque se sienten marionetas en manos de un sistema injusto y bipartidista.
Vengo del futuro y allí las personas no hipotecan sus vidas para poder tener una vivienda.
Y sí, vengo del futuro y Jordi Hurtado sigue estando igual que hace 15 años. Al fin y al cabo es lo único que suena cierto.