Revista Viajes

Viajar está en la naturaleza humana

Por Gonzalo Vignoni @espiritu_viajer

¿Qué tienen en común James Cook y Fernando de Magallanes? ¿Qué tienen en común Cristóbal Colón y Charles Darwin? ¿Qué tienen en común Phileas Fogg y Christopher McCandless? No coinciden en nacionalidad, ni en período histórico, incluso uno de ellos es un personaje de ficción… pero lo que tienen en común es que todos fueron viajeros.

La historia de la humanidad, si lo pensamos bien, se desarrolla alrededor de los viajes. Si nos aferramos a la teoría más aceptada del poblamiento de los continentes, notamos que la expansión humana en nuestro planeta es el producto de miles de años de migración nómada, y nadie puede contradecir que “nómada” y “viajero” podrían bien ser sinónimos.

Teoría de la migración humana | FUENTE: wikipedia.org

Teoría del poblamiento | FUENTE: wikipedia.org

Si nos seguimos fijando, más adelante en la línea del tiempo antropológica que a más de uno nos han hecho estudiar en la secundaria, encontramos a los romanos, a los griegos, a los mongoles, y otras civilizaciones, cuya expansión territorial se debió a viajar más allá de sus horizontes (ignoremos las conquistas y guerras sangrientas).

Mirando un poco más adelante, hacia la Edad Media, encontramos a los árabes y sus viajes de comercio gracias a sus conocimiento geográficos, y también situamos a las Cruzadas en este período de tiempo. En el Medioevo no podemos olvidarnos de los juglares que viajaban entre ciudades y mucho menos de los viajes de Marco Polo. A partir de estos años también podemos ubicar a los vikingos, esos famosos navegantes que siempre ilustran con aspecto temible, y a quienes muchos antropólogos les atribuyen el “descubrimiento de América“.

Viajar está en la naturaleza humana

Marco Polo | FUENTE: wikipedia.org

Siglos más tarde, los erróneamente denominados “viajes del descubrimiento” serían objeto de estudio de cualquier alumno de escuela, esos viajes que desde el siglo XV comenzaron a completar el mapa del mundo y cuyo producto sería la colonización de un continente, un hecho que, para bien o para mal, cambiaría el mundo. En la primaria nos enseñan sobre la Ruta de la seda (otro gran viaje de la historia de la humanidad) y cómo Europa buscó rutas alternativas para llegar a Oriente para seguir comerciando, algunos lo hicieron bordeando África, pero el viaje más famoso de esta época es, sin duda, el que un marino genovés emprendería desde el Puerto de Palos hacia el oeste. Las consecuencias del viaje de Colón y de su hallazgo, buenas y malas, dieron forma al mundo que hoy conocemos.

Años más tarde, dos personajes con un indiscutible espíritu viajero, Magallanes y Elcano, capitanearon la primera navegación que daría la vuelta al mundo.

Viaje de Magallanes - Elcano | FUENTE: wikipedia.org

Viaje de Magallanes – Elcano | FUENTE: wikipedia.org

Una triste parte de la historia humana, ligada a los viajes y que no podemos ignorar, es que desde el siglo XVI los viajeros más comunes eran los esclavos, que dejaban sus tierras nativas para ser forzados a trabajar en el Nuevo Mundo. Acá quiero destacar a una personalidad de la que aprendí hace poco, Olaudah Equiano, un esclavo que logró comprar su libertad, se embarcó y escribió la historia de sus viajes (y de su vida), en una época donde ningún esclavo podía dejar el testimonio de sus experiencias, llegando a conocer tres continentes y a iniciar varios movimiento abolicionistas.

Viajar está en la naturaleza humana

Retrato de Equiano | FUENTE: wikipedia.org

Avanzamos en la historia mencionando a James Cook y los navegantes que exploraron el continente de Oceanía y, más adelante, uno de mis viajeros favoritos de la historia: Charles Darwin, para quien el producto de sus viajes es nada más y nada menos que la teoría de la evolución! Darwin fue un viajero que no solo cambió el modo de entender el mundo sino que logró derribar los dichos de la Biblia sobre la Creación.

Ushuaia desde el Canal Beagle

El Canal Beagle, en Tierra del Fuego, recibe su nombre de la embarcación en la cual viajaba Darwin

Continuando el siglo XIX, África deja de ser un lugar casi inexplorado y una mancha blanca en los mapas del mundo gracias a los exploradores, entre los cuales se destacan Livingstone y Stanley, cuyas acciones -particularmente las de Stanley- escribirían páginas oscuras en la historia de la colonización de África pero sin las cuales la historia hubiese sido otra.

Las revoluciones industriales nos traerían avances magníficos en materia de transporte, donde el surgimiento de la máquina de vapor comenzaría a cambiar la manera de viajar de personas, materias primas y productos. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, oleadas de miles de inmigrantes europeos viajaría al continente americano en busca de oportunidades y una nueva vida.

Por último, no podemos dejar de ignorar a los viajeros de ficción, que han cautivado a generaciones y generaciones, tales como Phileas Fogg en “La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne, Robinson Crusoe de Daniel Defoe, o incluso los viajes de Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger en busca de los horrocruxes (tenía que mencionarlos), por solo citar unos pocos.

Mi libro favorito

Mi libro favorito

Desde el avión de los hermanos Wright, los zeppelines, los trenes eléctricos, los transportes colectivos de pasajeros, hasta los aviones de dos pisos, los cruceros, ¡e incluso transbordadores espaciales!, junto con las revoluciones sociales que cambiarían la forma de vivir de la gente en todo el mundo, condujeron a la humanidad a los viajes de placer y las vacaciones, dándole forma a las maneras de viajar que tenemos hoy en día.

Ya seamos mochileros o viajeros cinco estrellas, somos el resultado de miles de años de historia donde los viajes siempre estuvieron presentes.

Desde los viajeros de las civilizaciones a.C., pasando por los viajeros medievales, los navegantes, y llegando hasta los viajes a los que hoy estamos acostumbrados, encontramos la evidente evolución de la forma de viajar y de documentar los viajes en conjunto con el avance de la humanidad. Claro que muchas páginas de la historia (también ligadas al hecho de viajar) se han escrito con sangre, pero mi intención es transmitir en mis palabras que el desarrollo de la historia humana gira alrededor de grandes viajes, más allá de que coincidamos o no con las acciones que sucedieron.

VIAJAR

Petroglifos nómadas, bitácoras de navegación, cuadernos de viaje, blogs y más, documentando viajes de distintas formas y compartiendo las maravillas de viajar, son la prueba de que viajar ha estado, está, y por siempre estará en la naturaleza humana. Así que está bien no darle muchas vueltas al asunto del “viaje largo”, el año sabático, el viaje a través de culturas lejanas… está bien no querer conformarse con un estilo de vida sedentario, estático, limitado al viaje entre casa y la oficina para poder viajar 15 días al año… está bien querer expandir nuestros horizontes, conocer, saborear, entender y ver el mundo tan diverso en el que vivimos… ¡Somos el fruto de miles de años de viajes! Así que la próxima vez que le cuentes a alguien tus planes de querer recorrer el mundo sin importar cómo ni el tiempo que te tome y esa persona te mire mal o intente juzgarte, cuéntale que el viajar es una parte fundamental de la historia de la humanidad; está en nuestra naturaleza, es hermoso, enriquecedor, y necesario.

¡Gracias por leer y te invito a compartir estas palabras si te inspiraron!

:)
También te invito a responder la encuesta a lectores para ayudarme a conocerlos más y mejorar la calidad de mi blog
;)

Y si te gustó este artículo, no dejes de leer mis otros artículos en la categoría “Reflexiones“.


Volver a la Portada de Logo Paperblog