Viaje ideal a Bruselas entre amigas

Por Diario De Viaje De Kiana @ViajeKiana

¿Cómo sería un viaje ideal a Bruselas? Ésta es la pregunta que se hace la Oficina de Turismo de Bélgica
Bruselas es una ciudad que me enamoró cuando la visité en 2009. En aquel momento viajé con mi pareja pero hace justo una semana estaba realizando la ruta de castillos cátaros en Francia con amigas y es por ello que me planteo un viaje de chicas por Bruselas.
Esta ciudad tiene un tamaño manejable que permite visitarla andando, que es como a mi me gusta conocer una ciudad. Tiene un centro histórico con mucho encanto, una zona comercial muy cuidada, museos, chocolate, comics, buena oferta gastronómica, cerveza, etc. ¡Para todos los gustos! Algo fundamental cuando viajas con amigas puesto que en todo grupito existe la más cultural que disfruta contándote hechos históricos; la más fiestera que tiene el ojo puesto en los locales para tomar algo y que le da importancia a comer bien; o la más consumista que no puede pasar por un destino sin pasar por sus tiendas. Es importante respetar las necesidades de cada una y en Bruselas será fácil organizarnos para contentar todos nuestros intereses y... ¡Terminar el viaje igual de amigas que lo empezamos!
Yo soy la amiga golosa ya que soy muy muy amante del chocolate. Una de las primeras visitas que planeé en mi anterior viaje fue al museo del chocolate (Choco-Story, detrás de la Grand Place) en el que me enseñaron la elaboración de los pralinés y nos ofrecieron una degustación final que disfruté como nadie. Bélgica es uno de los mayores productores de chocolate del mundo y en Bruselas me hice fan incondicional de mis marcas de chocolate favoritas a día de hoy: Leonidas y Godiva, mi perdición. Así que en mi viaje ideal por Bruselas no podría faltar la visita al museo, a algún taller de chocolate y a las tiendas de este dulce para seguir probando las distintas marcas que existen (Neuhaus, Callebaut, Galler, Cote d'Or, etc.) y terminar de decidir cuál es mi favorita. De hecho, se me ocurre que debería hacer una cata anual para renovar mi particular título del mejor chocolate, al igual que se hace con el mejor restaurante del mundo (por cierto, este año de nuevo el Celler de Can Roca, en Girona! Yo barriendo para casa... jejeje) ;-)


Es que todo se ve mejor después de degustar un buen chocolate... Además, nos daría la energía suficiente para empezar a recorrer la ciudad. Empezaríamos caminando por el centro histórico y la Grand Place, muy cerca.  Es una plaza preciosa, con mucha vida, perfecta para hacernos algunos selfies de chicas que tanto nos gustan o para hacer alguna foto divertida con algun jump como este que hicimos hace una semana. 




Grand Place


En este punto la amiga planificadora diría que es el momento de visitar el Manneken Pis, la amiga cultural añadiría: "sí, el famoso niño que dicen que colaboró a apagar las llamas de un incendio que amenazaba la ciudad". Y al instante la amiga con buena orientación abriría el mapa y diría: ¡por allí! La amiga fotógrafa repetiría: "un momento, sonreír chicas...". 

Y ¿por qué no seguir hasta Janneken Pis? la niña que un local comercial creó como estrategia de marketing para atraer visitantes. 




Justo al lado encontraremos la cervecería Delirium Tremens que junto a la Morte Subite son las más famosas de Bruselas por su gran variedad de cervezas se estima que tienen entre 20000-5000 tipos distintos entre sus catálogos. La amiga fiestera daría palmas con una sonrisita en los labios  ¿Quien ha dicho que esto es un plan de chicos? "pero si las hay de plátano y hasta de chocolateeeeee", añadiría yo :) Antes de comer sería el momento ideal para tomar una para refrescarnos un poco. 
Con la cerveza en la mano, la fiestera nos diría que para comer no puede faltar una buena razón de moules frites, mejillones con patatas. Aunque la oferta no se limita a este plato ni mucho menos!
Por la tarde seguiríamos con un paseo y la amiga consumista nos sugeriría ir de compras por el glamuroso y tranquilo barrio Louise, que es donde me alojé la última vez que estuve en la ciudad. Allí se concentran las grandes firmas de moda y de lujo. Aunque también hay la opción de ir de compras por el centro o bien en las galerías Saint-Hubert
Todas, nos propondríamos ir al hotel a ducharnos, ponernos unos tacones y salir a picar algo para cenar y tomar una copita en el barrio de Saint Gery muy animado y con mucho ambiente. El broche a un primer día por Bruselas. 
El siguiente día la amiga madrugadora nos despertaría con la intención de empezar el día visitando el Atomium, con unas buenas vistas panorámicas de la ciudad.

Una vez vistas las dimensiones de Bruselas y ahora que ya la conoceríamos un poco, la amiga deportista soltaría: "por qué no recorrer la ciudad en bici? Es la única manera de quemar un poco tanto chocolate!" "O es la manera de hacer espacio para más... Según se mire..." añadiría yo... jejeje. Hay tiempo para todo en una escapada y si podemos disfrutar de una ciudad mientras nos cuidamos y nos mantenemos sanos mejor que mejor, ¿verdad?
A continuación podríamos llegar hasta Mont des Arts, un lugar precioso por el Palacio y el jardín Albertina. Pero además, es una zona con gran oferta de museos en el que le dejaríamos a la amiga cultural la tarea de elegir cuales nos apetece más conocer: museos reales de bellas artes, bozar, magritte, biblioteca real, etc.

"No estaría nada mal planificar una visita al Parlamento Europeo para estar informadas del funcionamento de Europa" nos diría a continuación. ¡Claro, estamos todas de acuerdo! 
Todas las chicas de nuestra generación seguro que conocieron a Lucky Luke, los Pitufos o Tintín, de origen belga. Estos tienen su lugar en la ruta del comic de la ciudad, donde encontramos fachadas con estos y otros personajes. Es un lugar del que seguro disfrutaríamos y que nos devolvería por unos instantes bonitos recuerdos de nuestra niñez. 
Y si nos sobra tiempo deberíamos caminar por la ciudad, sin prisa, sin mapas para disfrutar de la cantidad de rincones tranquilos y bonitos que nos harán sentir muy a gusto y nos dejarán muchas ganas de volver con amigas/os, con familia o bien solos. 


Seguro que la imagen de la ciudad es distinta en cada ocasión pero siempre es especial. "Y más aún si hay chocolate de por medio", diría yo. "¡Como he disfrutado de los museos!" añadiría la amiga cultural. "Chicas, ¿a ver dónde encuentro estas cervezas en España?" diría la fiestera. "Cada vez que vea este bolso me acordaré de estos días fabulosos en la ciudad" apuntaría la compradora. En definitiva, todas habríamos disfrutado dejando satisfechos nuestros intereses y de la gran experiencia en conjunto.