Reto: Vivir dentro de las páginas
de Libros.comLa oxitocina ya ha hecho su trabajo y el canal de parto está preparado para mi salida. Me abro paso con la ayuda de los pufos de mi madre. Vengo bien, de cabeza y sin vueltas de cordón.
¡Vaya! Todo está más que cambiado desde la última vez que estuve aquí. El que es mi padre tiene algo en la mano sin perder detalle de mi nacimiento, y dice que lo está grabando todo. No recuerdo que eso pudiera hacerse la última vez que nací. Dicen que soy un niño muy grande, ya que he medido 52 centímetros y pesado 4,200 kilogramos.
No puedo hablar, acabo de nacer y soy un bebé, pero me acuerdo de las tres vidas que tuve anteriormente.
La primera vez nací en Antium, en el antiguo Iperio Romano, y morí veintidós años después en la batalla de Teutoburgo, a manos de los germanos.
En la segunda, simplemente fui una mujer visigoda del siglo VI. Unas excavaciones en el Pla de l'Horta, descubrió las 59 tumbas, y en una de ellas había permanecido enterrada junto a mi hijo durante todo aquel tiempo. Morimos de unas fiebres, teníamos veintisiete y diez años.
En mi tercera vida nací en Londres, a mediados del siglo XIX y con veinte años me convertí en una de las niñeras de los Hubbard en la mansión Addington Manor, con ocho hijos, la señora de la casa aún necesitaba ayuda con los cinco pequeños. Yo nunca tuve hijos en aquella vida, dedicándome a cuidar de los niños de otros, no tuve tiempo para amores, la tuberculosis consumió mi vida en 1898 con sesenta años.
Ahora, solo sé que he nacido un catorce de febrero de 2022 en la ciudad de Mariúpol, y que mis padres además de felices, están preocupados.