1-DECLARA LA GUERRA A TUS ENEMIGOS: aunque cueste creer, el sobrepeso, los embarazos y la falta de ejercicio no son los únicos culpables de la dichosa tripita. En la acumulación de la grasa abdominal y en la pérdida de firmeza de esta zona también intervienen otros factores.-Dietas desequilibradas: las constantes bajadas y subidas de peso hacen que los músculos de la barriga se relajen. Como consecuencia, los tejidos de esta parte del cuerpo, tan proclive a la flaciddez, pierden tono y elasticidad.-Estrés: los expertos asocian los altos niveles de estrés con la hinchazón abdominal y con una mayor acumulación de grasas en la zona baja del tronco, lo que explicaría por qué incluso algunas mujeres de constitución delgada tienen un vientre abultado.-Herencia genética: la tendencia de una mujer a acumular grasa en el vientre, una propensión que aumenta a partir de los 40 años y, sobre todo, tras la menopausia, está muy influenciada por los genes y los cambios hormonales.
2-COSMÉTICA PARA UN VIENTRE PLANO.-Cremas reductoras y reafirmantes: las cremas específicas para el vientre ayudan a quemar la grasa sobrante al mismo tiempo que previenen la tan temida pérdida de firmeza en esta zona. -Resultados visibles: si eres constante en su uso, (la mayoría de productos deben aplicarse 2 veces al día) podrás presumir de un vientre más firme y sexy.-En el masaje está la clave: en esta zona es de vital importancia acompañar la aplicación del cosmético con un suave masaje. Para ello, dibuja círculos concéntricos cada vez más amplios y enérgicos, en el sentido de las agujas del reloj. Este gesto mejora la penetración de los cosméticos, estimula las fibras elásticas de la piel y, además, favorece la eliminación de los gases y las toxinas acumuladas en el intestino.