Visita al psicólogo: “de píxeles y pantallas de plasma”

Por Gatadormida

“Subiendo la moral…”

Estimada Gata Dormida:

No te voy a mentir, conozco de tu existencia desde hace poco. Sin embargo, por lo poco que he podido leer hasta ahora de tu blog (soy una persona muy inconstante) me parece que eres una minina muy magnética e interesante. ¿Quieres casarte conmigo? Jajajaja, es broma… o no.

Gracias por tus visitas y tus palabras, sobre todo eso de “magnética e interesante”, tendré que ponerlo en descripciones siguientes acerca de mi blog, me ha gustado… Sobre casarme, lo hablamos en privado que hay mas intimidad como aquel que dice…

Mi problema es tan antiguo como la raza humana. El pasado verano conocí a una personita muy especial a través de estos mundos modernos de las ondas y los bytes.  He de decir que al principio me costó pillarle el punto, pero cuanto más hablábamos más enganchado me quedaba, hasta el punto en el que estoy ahora de llegar a quererle con locura (aunque él no lo sabe).

Suele pasar, a veces quienes son mas difíciles de conocer, a medida que se van abriendo te van conquistando más.


Esta persona está pasando por una serie de cambios en su vida que aunque previsibles (la vida fluye aunque queramos congelar los momentos dulces) le agobian y le hacen sufrir. Yo siempre he procurado estar a su lado para confortarle y hacerle ver que pase lo que pase siempre hay esperanza. Me emociono y sufro con sus preocupaciones tanto como si me estuvieran ocurriendo a mi en vez de a él, y me rompe el corazón verle así.

 Es lo que tiene cuando te fijas en alguien, cuanto mas te habla acerca de sus problemas mas le quieres proteger.

Sin embargo, siento impotencia por no poder hacer más por él a pesar de que daría mi vida por verle feliz. Y es que ante las adversidades mi amigo parece haberse construido una especie de coraza impenetrable. Lo malo es que no sólo le aísla de sus miedos sino también de todo y todos los demás. Es un chico que por su personalidad y sus características podría tenerlo todo si quisiera, pero en lugar de eso se encierra en sí mismo y parece no ser consciente de su potencial. Me da miedo que algún día se asfixie (metafóricamente) de tanto enroscarse.

Si sufres mucho prefieres llevarlo contigo mismo, llega un momento en que piensas que los demás jamás entenderán como te sientes, ni pueden ayudarte porque no se ponen en tu piel. Así que prefieres llevarlo tu mismo.

Cuando me habla de alguna persona que le gusta no puedo evitar sentirme un poquito envidiosillo, pero en realidad no hay cosa que me alegraría más que verle feliz con quien él desee, porque eso significaría que la coraza se abrió.

Todos decimos eso “si está con otra persona y es feliz, es lo mas importante porque significa mucho para mi a pesar de no ser esa persona”. Pero luego bien que escuece, tu allanas el camino y otro se lleva el premio. Lo entiendo…

Volviendo a mi relación con él, me entristece tratar de dar lo máximo de mi y que luego se niegue hasta a tomar un refresco conmigo. A veces me da la sensación que sólo habla conmigo cuando necesita algo o quiere hablar con alguien y no hay nadie más disponible en ese momento, pero creo que en el fondo no es así y que aprecia nuestra amistad. Cuando nos conocimos podría entender sus reticencias a quedar, ya que aún no sabíamos nada de la otra persona, pero después de casi 8 meses hablando y ayudándole creo que le he demostrado que se puede confiar en mi y que puede contar con mi respeto y apoyo siempre que lo necesite.

Estoy mal y por los suelos ¿quién me puede subir la moral y darme energía? Quién está ahí siempre para mi, sin pedir nada a cambio.

Argh, le quiero como a un hermano, pero no sé cómo ayudarle, o si estoy haciendo lo correcto al insistir en sacarle de su refugio a pesar de su resistencia a ello.

No insistes para sacarle de su refugio, insistes en parte para poder conocerle fuera de pantallas de plasmas y teclados virtuales. Para hacerle ver que tú eres quién está buscando, la única persona capaz de curarle las heridas y protegerle de todo el dolor…

¿Me estoy volviendo loco y veo las cosas que quiero ver en lugar de la realidad? ¿Qué más podría hacer para que sepa que me importa? ¿Cómo podría romperse esa coraza que creo que no le hace ningún bien? ¿Existe vida en otros planetas, y es igual de enamoradiza?

Saludos felinos

Sobre lo primero, no te estás volviendo loco, es normal que conozcas a alguien, te sientas atraído por ella por el motivo que sea y aquello vaya creciendo aún más…

Sobre lo segundo, si no os conocéis en persona y le has dicho de quedar un montón de veces para tomar algo, eso es un principio. Pero él siempre lo acaba rechazando por A o por Z, puede significar que te utiliza como una especie de “psicólogo virtual”, cuando se encuentra con los ánimos por los suelos, no querido, no valorado… Habla contigo porque tu le das energía positiva como aquel que dice. Pero claro, eso de quedar en persona es muy diferente ¿qué ocurriría? Puede que se sintiera incómodo, sobre todo cuando te ha contado tantas intimidades sin ponerte una cara que no sea hecha a base de píxeles. Hay muchas personas que quieren tener a alguien que le halague para sentirse bien, lo digo por experiencia, pero luego cuando sale con otra persona la olvidan por completo…

Sobre la tercera pregunta, más no puedes hacer, le escuchas, le aconsejas, le animas… La coraza que se ha formado es producto del mecanismo de defensa que ha empleado, ha pasado malos momentos, seguramente haya conocido a otras personas que le han hecho daño. Y lo mejor que sabe hacer para no sufrir más, es construirse esa especie de coraza. Cada uno llegado el momento lo irá derribando poco a poco, pero a veces pasa bastante tiempo hasta que eso ocurra.

Y sobre la última pregunta… ¿Qué te voy a decir? No se si en Marte o en Venus habrá vida humana, alienígena o lo que sea, pero si te voy a decir una cosa… SI existe, fijo que tienen los mismos problemas. Porque en el mundo de las relaciones a todos nos encanta complicarnos la existencia, y enamorarnos de manzanas prohibidas o podridas.

Un saludo y un maullido a la luz de la luna.