Voy creciendo

Publicado el 10 octubre 2010 por Pirulopy

Ya que el internet me permite emitir mi opinión, esperando que alguien lo lea e interactúe conmigo discrepando o concordando, escribiré este artículo, sin pretender aparecer como el “salva patria” ni mucho menos.

Leyendo cuantos materiales sobre política y sociedad cae frente a mis ojos, voy formándome opiniones absolutamente distintas a las que traje en mi bagaje de comunicador inmaduro e impulsivo. Hoy ya no diabolizo ideologías ni me inclino demasiado por ninguna, trato de buscar un punto de equilibrio entre todas las ideas políticas vigentes en el mundo, busco entender el contexto actual e histórico de lo que pasa políticamente a mi alrededor, todavía me equivoco en algunas percepciones, pero ya sé cómo buscar referencias periodísticas que me conduzcan hacia la posible verdad. Aquí tengo la oportunidad de leer todos los periódicos, paraguayos y extranjeros, eso me abre un abanico de opiniones e informaciones que me permiten aprender ciertas cosas que antes ni soñaba.

Por ejemplo, aquí comienza el verdadero motivo de este escrito, me doy cuenta que lo que falta en nuestro país es DEFINIR Y PONER EN PRACTICA las diferentes funciones de la administración de la cosa pública (como un todo).

Primero me gustaría definir al ESTADO como una empresa donde el ciudadano, en uso de sus facultades cívicas, tiene voz y voto, con derechos y obligaciones insoslayables.

Para que estos derechos y obligaciones sean bien cumplidas los ciudadanos necesitan “organizarse” en agrupaciones según sus ideologías de modo que cada “sector” pueda “defender sus ideas” frente a las de los otros sectores sin herir los derechos de todos. Entonces ideamos los “Partidos políticos” (sectores de producción de recursos humanos) cuyas funciones deben ser la de FORMAR LIDERAZGOS en la búsqueda de imponer un sistema administrativo acorde a las metas deseadas y colocar a las personas claves y capaces en las secciones productivas, de marketing y ejecutivas, de modo que la “empresa” gane en dinámica productiva y beneficios socioeconómicos que deberán, a su vez, redundar réditos justos a cada ciudadano beneficiario de la figura del ESTADO.

En el Paraguay, los políticos no tienen la menor idea de lo que significa la palabra REPUBLICA: Del latín res publĭca (“cosa pública”), la república es una forma de organización del ESTADO. Yo quiero insistir sobre el punto “COSA PÚBLICA”, o sea que el ESTADO es de todos, no pertenece a un partido ni mucho menos a un determinado sector oligárquico.

Otra de las cosas que es necesario entender es que las funciones públicas, tal como son ejercidas en el Paraguay de hoy, no son “patrióticas” como quieren mostrarnos. Son funciones pagadas con altísimos salarios y carísimos privilegios a costa del sacrificio ciudadano. Por tanto el hecho de que hagan bien su trabajo no les da derecho a exigir aplausos ni premios posteriores, ambas cosas deben ser espontáneamente otorgadas por los ciudadanos si los creen merecedores. Sí están OBLIGADOS a aceptar las críticas y reproches sobre lo que están haciendo mal. Están obligados a justificar el salario que reciben del erario público (es decir el dinero del pueblo)