X-Men: ¡Llega gambito!

Publicado el 23 octubre 2012 por Juancarbar

La Patrulla-X se había dispersado. Unos teóricamente muertos, otros más allá del Sitio Peligroso… y Lobezno solo, atrapado por los Cosechadores de Donald Pierce… y sólo capaz de contar con la ayuda de una jovenzuela que respondía al nombre de Júbilo, que tenía el poder e lanzar fuegos artificiales de plasma, y de los fantasmas convocados por su propia mente, recuerdos de tiempos pasados decididos a volver a formar parte de la personalidad de Logan: Nick Furia y Carol Danvers. Lobezno parecía tenerlo todo enfrente… pero gracias a Júbilo, consiguió escapar de los Cosechadores, y en un número dibujado por Rick Leonardi, juntos protagonizaron un alucinante número de persecuciones tras el cual finalmente Lobezno y Júbilo escapaban de los Cosechadores, poniendo tierra de por medio entre ellos y su antigua base australiana.

Así nos encontramos con que la Patrulla-X ha desaparecido por completo… pero al mismo tiempo, llegan las primeras noticias del regreso de uno de los desaparecidos: nos encontramos con Tormenta, o lo que parece ser una versión infantil suya, que resulta estar siendo perseguida por alguien a quien llaman “Rey Sombra”, una especie de criatura telepática que ha tomado el cuerpo de un agente del FBI, Jacob Reisz. Y mientras tanto, Moira McTaggert, en Isla Muir, parece estar decidida a no dejar que la Patrulla-X desaparezca así como así… más aún cuando Lorna Dane, libre de la merodeadora psíquica Malicia y con nuevos poderes de fuerza y resistencia, se pone en contacto con ella, afirmando que la Patrulla-X sigue viva. Eso piensan también los Cosechadores, que traman un plan para acabar con todos los residentes de Isla Muir. Ajena a esto, Moira envía a Calisto a buscar rastros de la Patrulla-X en los restos de la Mansión, destruida por Míster Siniestro al final de Inferno, pero allí la líder de los Morlocks es emboscada y desaparece. En estos capítulos de la Patrulla, Claremont solapa más que nunca sus historias, dejando cabos sueltos que se irán atando en el futuro, enganchando una trama con otra. Así, aunque la historia principal se desarrolle con el ataque de los Cosechadores a Isla Muir, tendremos soslayada la trama de Tormenta y dejaremos pendiente a Calisto, en manos de su antiguo seguidor Máscara; y pronto nos mostrará también brevemente que Mariposa Mental está en manos de la Matsu´o Tsurayaba, uno de los líderes de la Mano…

Los Cosechadores atacarán la Isla Muir, decididos a acabar con todos los supervivientes del ataque de los Merodeadores al Callejón en la Masacre Mutante, pero como he dicho por ahí arriba, Moira McTaggert (un poco más violenta que de costumbre, otro argumento secundario), ha reunido una nueva “Patrulla-X”. Banshee, Polaris, Amanda Sefton (la hechicera novia de Rondador e hija de Margali Szardos), la brigadier Alysande Stuart (personaje habitual de Excalibur), los ayudantes de Moira, Tom Corsi y Sharon Friedlander se enfrentan a los Cosechadores, pero entre los presentes, Legión comienza a manipular la situación, fomentando el caos. Mientras, Destino, de la Fuerza de la Libertad comienza a tener visiones sobre lo que ocurre en Isla Muir, y Forja solicita ayuda a Val Cooper la ayuda de la Fuerza de la Libertad para salvar a los habitantes de Isla Muir. De forma reticente y convencida por Destino, Mística accede, y Forja y el equipo de Mística se dirigen a Isla Muir, donde se enfrentarán a los Cosechadores, con dramáticos resultados, ya que Muro de Piedra y la propia Destino mueren, esta última en manos de Legión, y habiendo predicho su propia muerte. Y mientras, Jacob Reisz encuentra a Tormenta, que consigue escapar, aunque el Rey Sombra se hace con una nueva esclava, la doctora Lian Shen.

Hasta ahora, los crossover que se habían desarrollado en la Casa de las Ideas habían estado o bien centrados en los mutantes, o bien habían afectado a todo el universo Marvel por igual. Sin embargo, había llegado el momento de que los Vengadores probaran suerte como epicentro de una gran saga cuyas consecuencias se expandieran por todos los rincones del Universo Marvel. Su título fue Actos de Venganza, y entre otras colecciones, estos Actos de Venganza enlazarían con la propia Patrulla-X. Actos de Venganza resultaría ser un plan conjunto de varios villanos clásicos (Magneto, vuelto al “lado oscuro” por mano de Byrne en sus West Coast Avengers, Cráneo Rojo, Kingpin, el Mago, el Mandarín y el Doctor Muerte, todos reunidos y engañados por Loki), que decidieron probar suerte atacando a los héroes dentro de un plan organizado y cambiando de enemigos habituales. Los episodios de Actos de Venganza que tendrían cabida en Patrulla-X, tendrían como protagonistas a Lobezno y Júbilo, que se tendrían que enfrentar al Mandarín, enemigo clásico de Iron Man, y a la Mano, en una lucha cuyo premio sería precisamente Mariposa Mental… aunque se trataría de una Elizabeth Bradock sumamente cambiada, en un cuerpo oriental y con habilidades ninjas, aunque mantendría intacta (y quizá más potente) su telepatía. Matsu´o Tsurayaba había pervertido la mente de Mariposa, poniéndola al servicio del Mandarín, que la convertiría en Lady Mandarín, para a través de ella hacerse con el control de las mafias chinas. Por supuesto, Betsy se sobrepondría al control mental de la Mano, y junto con Lobezno y Júbilo, derrotarían al Mandarín para huir de China a Madripur, donde Logan contaba con amigos y conocidos.

Estos números de Actos de Venganza estarían dibujados de nuevo por Jim Lee, que volvería a cautivar a los aficionados con su estilo detallista, en una maniobra editorial en la que se quería probar durante varios números a este dibujante. Silvestri acumulaba cada vez más retrasos, y en la editorial, planeaban cambiarle a Lobezno, de modo que ya estaban buscándole un sustituto para X-Men.

Aun así, aun faltaban meses para eso, y Silvestri volvería tras Actos de Venganza, y lo haría trayendo de la mano de nuevo una historia relacionada con Genosha. Como era de esperar, los genoshanos no se habían tomado bien la huida de Philip Moreu y de Jenny Ransome, así que su Patrulla de Enganche acudió en su búsqueda, a pesar de que eran refugiados políticos en Estados Unidos. Un hombre misterioso, amnésico y desnudo que decía llamarse Peter Nicholas evitó que Jenny y Philip pudieran ser secuestrados, mientras en una playa privada de Malibú, el guardaespaldas y mayordomo de la cantante Lyla Cheney (habitual de Nuevos Mutantes), Guido, encontraba a una mujer también amnésica pero a la que él reconocía: Dazzler. Y así, nos encontramos ya con Mariposa, Coloso y Dazzler de nuevo sobre el tablero, cada uno con historias que se desarrollarían en paralelo, al tiempo que Forja y Banshee iniciaban la búsqueda de la Patrulla-X, sufriendo un atentado a manos de Fenris del que escaparían por poco, decidiendo hacerse pasar también por muertos para el mundo, ya que el ataque revelaba la presencia de un traidor en el ámbito de Moira McTaggert.

Mientras Dazzler hacía frente a un antiguo acosador psicópata, Silvestri se despedía de la colección en un número en el que Lobezno contrataba a un grupo de antiguos agentes de SHIELD para fingir un secuestro y comprobar como funcionaban en equipo Júbilo y Mariposa, ya que la primera no terminaba de fiarse de la segunda. Sería el fin, un poco venido a menos, de una de las más grandes etapas a nivel gráfico de X-Men, y hasta que Jim Lee se asentara como dibujante fijo, tendríamos varios números de relleno… aunque realmente importantes a nivel de argumentos. Kieron Dwyer, Mike Colins, Bill Jaaska y Whilce Portaccio (junto a Jim Lee) serían los encargados de llevar adelante las sagas que Claremont había planteado desde tempo atrás. Así, Banshee y Forja se unirían a Jean Grey y un amnésico Coloso para libertar a Calisto de Máscara y sus Morlocks, en una historia que además serviría para hablarnos más del pasado de Forja y para que el escocés y el Cheyenne pudieran verificar que, efectivamente, la Patrulla-X seguía viva. Tras escapar de los Morlocks, Coloso, Calisto, Jenny Ransome y Philip Moreau, encontrarían refugio junto a Banshee en la Nave de Factor-X, aunque sólo Jean Grey y la Bestia estarían allí con ellos, mientras Forja conocía a la detective Charlotte Jones, junto a la que tendría que hacer frente al ataque de una unidad genoshana que operaba de forma ilegal en suelo americano, unidad que llegaría a atacar la Nave de Factor-X, librándose posteriormente de cualquier castigo gracias a triquiñuelas gubernamentales. Y mientras esto ocurría en primer plano, en el segundo veíamos aparecer a un antiguo personaje del pasado de Coloso y de la Patrulla, el general ruso Alexei Vazhin, implicado al parecer en el caso del Rey Sombra, llegado para avisar a Val Cooper de lo peligroso de su posición como máxima responsable de los mutantes en EE.UU. El aviso de Vazhin llegaría un poco tarde, al estar él mismo vigilado por el Rey Sombra: Val Cooper se convertiría en una de las agentes del Rey Sombra, y se le ordenaría el asesinato de Mística, misión que cumplió con celeridad, según pudimos ver.

Y con el Rey Sombra siguiéndole los talones, la Tormenta-niña tendría que hacer frente a los sabuesos que enviaba tras ella Jacob Reisz, con la ayuda de un personaje que tendría un gran peso en el futuro de la Patrulla-X: Gambito, el joven cajún de labia encantadora, extrema agilidad, y el poder mutante de cargar objetos de energía cinética. Gambito y Tormenta se aliarían para escapar de Lian Shen y los sabuesos del Rey Sombra, para ir a caer en manos de Nanny y Creahuérfanos, que buscaban a su “hija perdida”. Así, Claremont nos contó finalmente lo que había ocurrido con Tormenta: el cuerpo encontrado por sus compañeros era un Simulacro Dotado de Vida sobrante de SHIELD (sí, se ve que ya por aquellos tiempos abundaban), mientras Nanny había rejuvenecido a Ororo a una edad en la que fuera más manejable… inútilmente, pues la jovencita había escapado. Tras enfrentarse en Nueva Orleáns a ellos, Tormenta y Gambito se librarían por fin el acoso de estos dos peculiares personajes, estableciéndose como dos “Robin Hood” en la ciudad…

Y preparando la llegada definitiva de Jim Lee.