"Y nos dieron las diez con tus Ojos de gata"

Publicado el 20 junio 2013 por Puchalt

Esta es la curiosa historia de dos temas, dos conocidísimas canciones que a su vez son una sola. Pero también es una historia de contradicciones, sospechas, hechos comprobables, suposiciones, malos entendidos, un eterno debate entre prensa y fans de ambos autores, un asunto que estuvo a punto de derrumbar la amistad entre sus dos protagonistas. Es un caso único en la historia de la música pop española, y eso que en el ámbito de las "colaboraciones musicales" ha habido de todo, grabaciones a distancia, composiciones a cuatro manos entre artistas que ni se hablaban, dúos que se conocen el día de la grabación... pero este es uno de los mas curiosos casos, protagonizado por dos de nuestros compositores mas grandes e importantes: Enrique Urquijo y Joaquín Sabina.
 Es evidente que "Ojos de gata" (Los Secretos, "Adios tristeza", 1991) e "Y nos dieron las diez" (Joaquín Sabina, "Física y química", 1992) son tos temas mellizos, aunque no se puede hablar directamente de plagio por diversos motivos, la primera y principal, es la admiración mutua y la amistad que unía a ambos artistas, que conocedores de los dos trabajos decidieron que cada uno se adjudicase la autoría de su canción sin malos rollos. Pero vayamos al inicio de todo esto pare ver que no es tan sencillo como parece, a finales de los 80, Urquijo y Sabina habían entablado una relación de amistad, compartían gustos similares, Enrique había comenzado un distanciamiento con su banda, buscando un nuevo sonido propio, los Secretos habían nacido bajo la sombra del AOR norteamericano, y más concretamente del que enraizaba con los country-folk-rock (Neil Young, Jackson Browne, James Taylor...), y poco a poco evolucionaron al pop. En ese camino de búsqueda de identidad propia, Enrique encuentra en Joaquín un asesor, ambos son admiradores de la Ranchera y el sonido Tex-Mex, debaten sobre José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas o María Dolores Pradera (piedras angulares de sus posteriores discos con Los Problemas), pero también disfrutan juntos de las noches madrileñas, entre copas y diversiones varias. Enrique pasa días enteros en casa de su amigo, algunos dicen que fue allí donde comenzó todo este lío, pero la versión mas corroborada nos sitúa en el pub Bwana de Madrid, a principios de 1991. Los Secretos tienen un bolo al día siguiente, sin embargo Enrique tiene ganas de salir a tomarse unas copas, acostumbrado a sus desfases, Pedro Rodríguez Almeida (mánager de la banda), decide acompañarle para evitar que se "desmadre" demasiado. Casualmente en el local se encuentra también Joaquin Sabina, toman unas copas juntos, y en mitad de la conversación, Enrique le cuenta a su amigo que se encuentra algo "seco" de ideas y le pregunta si no tendría algo de material que pudiese servirle de utilidad para su nuevo álbum. Sabina acostumbraba a llevar una libretita, por si le venía una idea poder apuntarla sin miedo a que tras una larga noche la olvidase para siempre, sin dudarlo le muestra unos versos que cree apropiados para su colega, y que él no cree que vaya a utilizar, Enrique los lee emocionado, y copia en una servilleta de papel, eran estos:
"Fue en un pueblo con mar
una noche después de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto.
Cántame una canción
al oído y te pongo un cubata.
Con una condición:
que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata.
Loco por conocer
los secretos de su dormitorio,
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio."

Poco antes del amanecer, su mánager consigue convencerle para retirarse, y lo acompaña en un taxi hasta su casa, allí mismo, Enrique comienza a completar aquellos versos, en un primer borrador de lo que finalmente se convertiría en "Ojos de gata". Con el pleno convencimiento de que Sabina le había cedido aquellos versos, decide presentarle el tema al resto de la banda, quienes lo reciben encantados como parte de su próximo lanzamiento discográfico "Adios tristeza". Mientras tanto Sabina, desconociendo que Enrique había completado aquellas dos estrofas, e incluso le había puesto música, continúa completando los temas de su décimo disco, completando su "versión" del tema, titulándola “Y nos dieron las diez”, aunque aún no tiene claro si incluirla o no en el disco. Hasta aquí, mas o menos todo el mundo esta de acuerdo en los hechos, pero ocurre que si Sabina no conocía la melodía que Urquijo había compuesto para sus versos ¿por que el parecido musical es tan evidente?, no puede ser fruto de la casualidad. Por lo que es evidente que Sabina escuchó "Ojos de gata" antes de completar la suya!. Sobre ese tema hay dos versiones distintas, la primera la cuenta Joaquín Torres, productor de Adiós tristeza, al parecer Enrique lleva a casa de su amigo una grabación de "Ojos de gata" para mostrarle lo que había hecho con sus versos, a Sabina le gusta tanto que le dice que ya no va a grabar la suya, y dejaría el tema aparcado, quizás para otro disco. Pero la melodía no para de rondarle la cabeza, así que a la balada triste y romanticona de los Secretos, le da una vuelta y la convierte en una especie de ranchera canalla, así que llama a Enrique y le dice que ha cambiado de idea, pero que no saldrá como single del disco, algo de vital importancia ya que los Secretos ya tenían previsto el lanzamiento del suyo, sin embargo, finalmente también "Y nos dieron las diez" también sería publicada como single (con gran éxito, por cierto).
Si la primera versión de los hechos debe ser fiable por venir de boca del productor de la banda, la siguiente también es posible, por que allí hubo mucha gente. Ocurrió en un festival en Gran Canaria, el 29 de noviembre de 1991, poco antes del lanzamiento de "Fisica y Quimica", allí coinciden Sabina y Alvaro, el hermano de Enrique, al parecer Joaquin le pregunta por su hermano, y le dice "Dile que ya no haga la canción, que ya la he terminado yo", a lo que Alvaro le responde algo así como,"...pues si vieras el temazo que ha hecho", se meten en uno de los camerinos junto a Pancho Varona, donde les pone el CD con el tema de Enrique, (aquí es donde la historia rechina un poco, Sabina por esas fechas ya tenía grabado todo su disco, y el de los Secretos ya estaba a la venta). Sabina se emociona al escucharla (al menos en esto están de acuerdo ambas versiones), sin embargo le dice a Alvaro algo así: "Vosotros la habéis sacado a vuestro modo, yo la haré al mío, con mi nombre, sin competencias ni malos rollos". Lo cierto es que aunque la letra inicial fuese de Sabina, es evidente que la música fue compuesta por Enrique, por lo que en ambos discos debería acreditarse a ambos compositores como autores de los dos temas. ¿Y por que estoy tan seguro de que fue Urquijo y no Sabina quien compuso la melodía?, es bien sencillo, Enrique sentía una autentica devoción por el músico estadounidense Gram Parsons (1946-1973), miembro de legendarias bandas como The Byrds o The Flying Burrito Brothers, y conocía al dedillo toda su obra, de hecho se inspiró para "Ojos de gata" en un tema que Parsons escribió durante 1968, durante una gira británica con the Byrds, poco antes de abandonar la banda, se trata de "Drug store truck drivin man" (Dr. Byrds and Mr. Hyde, 1969).

Cada cual que saque sus conclusiones, lo cierto es que mientras en los créditos del disco de Los Secretos se atribuye, como es lógico, la canción a Enrique Urquijo y Joaquín Sabina, en "Física y química" sólo aparece Joaquín Sabina como autor de música y letra. Miguel A. Bargueño, autor del libro "Enrique Urquijo, adiós tristeza", indica que esta serie de malos entendidos incomodaron de sobremanera a Enrique, que durante un tiempo dejó de ver a su amigo, por su parte, Sabina cuenta que no fue para tanto. Poco después, a modo de conciliación Sabina le muestra una letra a Enrique para que componga la música, y poder rubricarla a medias, sin embargo, éste se desentiende parcialmente del asunto, y es su hermano Alvaro quien recoge el testigo y completa la conocidísima “Por el bulevar de los sueños rotos” ("Esta boca es mía", 1994). Dos temas preciosos, quizás mas popular y beneficioso el de Sabina, pero yo, personalmente, me quedo con la melancolía de Los Secretos....hasta pronto!