2. Postura del arco. Esta posición te ayuda a consumir energía y mantener tu metabolismo funcionando rápido el resto del día, además de fortalecer los músculos de tu espalda y pecho.
3. Postura del puente. Este ejercicio permite abrir el pecho y que la glándula tiroidea se masajee, lo que la ayuda a liberar hormonas para controlar el metabolismo.