Alternando música y palabra como debe ser toda charla-concierto, sin demasiados tecnicismos pero contagiando pasión en todo, y sin pasarse del tiempo programado, la verdad que esta clase pasó volando. De lo contado al alimón más allá de las siempre doctas explicaciones sobre la tiorba (Daniel) y la guitarra barroca (Pablo), me quedo con su visión de la llamada "Música Antigua" en el sentido de frescura por saber del virtuosismo de aquellos músicos (mejor que compositores) equivalentes a Caravaggio, Dante... que anotaban en sus partituras de tablatura como el boceto o esqueleto sobre el que ir sumando esas melodías que Forma Antiqva a dúo (Aarón hoy de profesor del Claustro y uno más entre el público aunque seguramente tocando mentalmente con sus hermanos pequeños) desgranan y construyen como nadie.
Al menos nuestro "Universo Zapico" lleva más kilómetros que los músicos que reinterpretan, siempre con el nombre de Asturias del que son los mejores embajadores para demostrar que la crisis no afecta a sus ganas de trabajar contracorriente.