Una cosa es la ciudad que el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ve —o sueña— y otra muy distinta cómo la vive el ciudadano de a pie. Hay veces que la comparación de ambas percepciones, amén de odiosas por incómodas, ponen de manifiesto visiones tan contrapuestas que parece que ambos —alcalde y ciudadanos— viven en dos ciudades diferentes.
La Fundación Antares Foro y el Centro Andaluz de Prospectiva han hecho público estos días el XVI Barómetro Socioeconómico de la ciudad, un termómetro que con periodicidad semestral no muestra el estado de salud de la urbe en que vivimos según la percepción de quienes la disfrutan o la sufren.
En lo que a afección a la vida de los habitantes, el paro también bate todos los récords con un 48% de los ciudadanos que así lo afirman. Desde enero de 2011 se ha incrementado un 49,1% —1 de cada 2 personas— las que consideran que es el problema que más les afecta. Le siguen la crisis económica, con un 12,3% y un espectacular incremento desde enero de 2011 del 70,8%, y la limpieza, con un 8,9%. La afección del paro en el entorno familiar alcanza ya a un 71,4 de los sevillanos, siete de cada diez.
En lo referente a la valoración que los ciudadanos otorgan a la gestión del Ayuntamiento hay de todo, como en botica. Mientras aprueba en Tráfico con un 5 raspado, Centros de Enseñanza (5,4), Parques y Jardines (5,6), Seguridad (5,6) y Transporte Público (6,4), suspende en Viviendas de Protección Oficial (4,6), Limpieza (4,9), Servicios Sociales (4,8) y especialmente en Economía (2,9).
Sin embargo, la vivienda, los servicios sociales y la economía siguen siendo los puntos flacos del actual equipo de gobierno que no sólo no aprueba en esta ocasión, sino que sufren decrementos en sus valoraciones desde enero de 2011 del -8%, -21% y -3% respectivamente.
La situación global de la ciudad es percibida por un 75,5% de los sevillanos como igual o peor en el último año, habiéndose incrementado el porcentaje de ciudadanos que así lo creen desde enero de 2011 en un 58,6%.