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Restaurante chino "El rey del pato laqueado"

Publicado el 15 mayo 2023 por Miguel Carvajal @2caminostienes

Foto tomada de la página del Restaurante


Justo a la espalda del centro comercial "León Plaza" (en León, como se puede suponer :) hay un restaurante chino que ha cambiado de nombre por lo menos tres veces en los últimos cinco años. Hay que decir que cuando se llamaba "Wasabi" (antes de que lo cambiaran de nuevo esta última vez), tenían un menú diario que merecía mucho la pena, y a muy buen precio. 
Recientemente, dando una vuelta por la zona, me llamó la atención que volvía a cambiar de nombre, pasándose a llamar en esta ocasión "El rey del pato laqueado", y la fecha de apertura era el día 1 de Mayo. Diez días después, hemos querido probar la especialidad de este local, el pato laqueado, que en verdad no es nuevo para nosotros, ya que lo hemos comido en alguna otra ocasión. 
A mi personalmente me recuerda mucho al cochinillo, sobre todo por la piel crujiente, que en el caso del pato, la consiguen pintando el mismo con melaza o miel, mientras se va asando, amen de otros aderezos, hasta obtener ese punto tan especial. 
En "El rey del pato laqueado" puedes comer a la carta, pedir un menú del día (entre semana) por unos 12 €, y si quieres probar la especialidad, el pato laqueado, puedes o bien encargar 1/2 pato o un pato entero, o elegir un menú especial donde el segundo plato es esta famosa receta china. Este menú fue el que pedimos nosotros. 
Por una parte, comentar que el restaurante está muy bien situado, ya que justo al lado está el centro comercial "León Plaza", donde se puede aparcar de forma gratuita durante dos horas, y al otro lado, está el edificio de la Junta de Castilla y León. En cuanto al local, es muy agradable, con una decoración acorde al país que representa, y moderno. 
El menú de pato laqueado empieza con unos b, entrantes que no sirven individualmente, sino que van al centro de la mesa en una bandeja alargada, desde donde cada comensal va cogiendo lo que desee:
De izquierda a derecha tenemos dimsun variados ( 2 por persona) en una vaporera, empanadillas gyoza (2 por persona), rollitos de primavera (1 por persona) y pollo almendrado (un par de filetes cortados en tiras). Detrás se pueden ver las salsas que acompañan los entrantes.
Al ponernos estas entradas lo primero que pensé es que igual no iba a ser el menú que esperábamos, sobre todo porque al ir todo junto tal y como lo sirvieron, no tardamos mucho en dar buena cuenta de ello.
Tras las entradas, retiraron platos y cubiertos (incluidos los palillos chinos), y un camarero se acercó a la mesa con un carrito donde llevaba el pato laqueado, que fue cortando en pequeñas rebanadas con un cuchillo tipo hacha china. De esto no hice foto porque no me pareció oportuno, ya que podía no parecerle bien al camarero. Fue colocando todas esas pequeñas rebanadas en una fuente, hasta que terminó por retirarse con el carrito. Por lo que pudimos ver, quedó bastante carne en las piezas de pato, pero imagino que fue cortando hasta que consideró que era la cantidad correcta para los tres que estábamos comiendo. 
Como acompañamiento para el pato, elegimos tallarines al wok (la otra opción era arroz de la casa), pero que no eran tallarines, sino espaguetis normales y corrientes, eso si, estaban espectaculares.
Junto al pato, nos dejaron en la mesa una vaporera con unas finas tortillas de arroz (supongo), y una bandeja con varios toppings: una salsa dulce y tiras de pepino y de cebolleta.
El camarero, cuando nos sirvió el pato, nos preguntó si era la primera vez que comíamos pato laqueado, y al decirle que no, nos explicó que se preparaban poniendo un par de trozos de pato sobre la tortilla junto a un poco de salsa y pepino y cebolleta, se cerraba y se comía de un par de bocados.
El pato estaba impresionante, y junto a la cebolleta y la salsa, aun mas si cabe. Y los tallarines estaban a la par, ya que las verduras estaban salteadas en su punto justo, y tenían un sabor a parrilla que les daba un punto extra de sabor.
Tras empezar a prepararnos las tortillas con el pato, volvió el camarero con un plato con los huesos del pato sobrantes ya cortados, porque siempre hay quien le gusta la parte del hueso. 
El postre tengo que decir que no estaba a la altura, ya que esperábamos algo mínimamente casero (o diferente). Con unos mochis lo habrían bordado, pero la cosa quedó en bolas de helado, flan, la famosa tarta Comtessa (ahora conocida como Viennetta). Y eso si, al final te invitan a un chupito, lo que es todo un detalle :).
El precio del menú de pato laqueado cuesta 22 euros, pero eso si, SIN LAS BEBIDAS, Bajo mi punto de vista, es algo que si no has probado (el pato laqueado, se entiende), debería hacerse aunque fuese solo una vez. Quizás sea un poco caro, ya que se puede acercar a los 25 o 27 euros al añadirle la bebida, pero por la experiencia creo que merece bastante la pena.

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