Hay pocas joyas multiuso, y éste, justamente, es su gran encanto: al lariat (lazo), podés darle varias vueltas, dejarlo pendiente hacia adenate o por la espalda, usarlo a modo de un echarpe con sus extremos libres, como una banda cruzada de izquierda a derecha, como un collar de varias vueltas, ¡y aún como cinturón!
¿Cómo usarlo? Siempre, siempre, se dobla a la mitad. Esto forma un ojal que permite pasar el extremo libre del collar y fijar así su posición.
Porque se trata de un collar abierto que en su forma tradicional tiene ciento veintidos centímetros, aunque la longitud puede variar, como veremos.
Fride Kahlo era una maestra para llevar el lariat. Con un medallón central que acentuaba su composición simétrica, es la forma en que ella solía usarlo.
Lariat de extremos asimétricos, uno de ellos cerrado en forma de ojal. Aquí en Argentina no es fácil verlo a la venta pero por su versatilidad debería estar entre los básicos de tu tocador. Aquí, la famosa, breve y en alza versión llamada "corbatín".
El famoso corbatín, con medallón que por detrás ajusta el lazo
por Clarisa Ralton