... pero antes he de hacer un inciso. A través de TV Bio y su "Club de Probadores" he recibido una muestra de aceite de oliva para evaluarlo, de la casa Oliflix. Oliflix parece ser una pequeña empresa familiar y artesanal que vende un aceite de oliva virgen extra (otras calidades de aceite de oliva no deberían ni tenerse en cuenta) y además ecológico.
En su folleto informativo Oliflix nos indica que el aceite de oliva disminuye el riesgo de afecciones cardíacas (por el alto contenido en ácido graso omega 6, que hace descender el "colesterol malo" o LDL. De todas formas hay que tener en cuenta que lo importante es el equilibrio entre omega 3 y omega 6; en España lo solemos tener muy descompensado a favor del omega 6 precisamente por el gran consumo, entre otras cosas, de aceite de oliva, y el exceso de omega 6 puede ser proinflamatorio y problemático. Aceite de oliva sí, pero también frutos secos y pescado azul para equilibrar con omega 3). También es rico en vitaminas A, D, E y K. Además, de los aceites habituales en Occidente, es el más estable si se le somete a altas temperaturas, por lo que es una buena idea como recurso para cocinar. Pero es mucho mejor tomarlo crudo en ensaladas o tostadas, o añadirlo a guisos y sopas una vez que ya se han retirado del fuego.
Pero el aceite de oliva no sólo es bueno por dentro: también sobre la piel posee numerosas propiedades. ayuda con la hidratación, es regenerador y combate el envejecimiento de los tejidos. Se puede usar como desmaquillante y hay infinidad de productos caseros e industriales para la piel y el pelo a base de este óleo.
Como aceite de masaje en general es demasiado denso, espeso y aromático para utilizarlo sin mezclar, pero dada su insuperable relación calidad-precio —un litro de un oliva ecológico bueno puede rondar los 6€, mientras que un almendra no suele bajar de los 14 incluso sin ser ecológico— es una estupenda opción para maceraciones de hierbas (hipérico, caléndula, árnica...) que ya se rebajarán luego con girasol o almendra, elaboración de jabones y de cremas o ungüentos.
A continuación veremos cómo hacer un bálsamo regenerador con sólo tres ingredientes. Estaba pensado para los labios secos o agrietados, pero sirve para cualquier herida corporal. Se necesita:
→ 1 cucharada sopera de cera de abejas. Unos 15 ml.
→ 4 cucharadas soperas de aceite de oliva. Unos 60 ml.
→ 1 cucharada sopera de miel.
Este es el aspecto del bálsamo regenerador.
Si es posible que todos los ingredientes sean ecológicos, tanto mejor. La preparación es muy sencilla: no hay más que calentar al baño maría la cera hasta que se funda, añadir la miel, añadir finalmente el aceite de oliva, mezclar con un palito y envasar en un tarro de cristal o cerámico. La miel y el aceite no se mezclan bien, probablemente tengas que cerrar el frasco y agitarlo enérgicamente mientras la cera se va enfriando y espesando.
La cera da a la mezcla final una textura de crema. Si la queremos más espesa o sólida, más cera. Si la preferimos más untuosa o blanda, menos cera.
La miel es un excelente cicatrizante por sí sola e incluso tiene propiedades antisépticas a considerar. Además dará buen aroma. Y al aceite de oliva ya lo conocemos. Si los labios están muy dañados o necesitamos una fórmula con todavía mayor potencia regeneradora, podemos cambiar parte (o todo) del aceite de oliva por aceite de rosa mosqueta y añadir cinco gotas de aceite esencial de incienso.