Todos los años era el diseñador más esperado en la NYFW, por la espectacularidad de sus desfiles, siempre siendo aclamado y aplaudido. Sus vestidos llenos de delicados detalles son de una exquisitez extrema.
De la Renta llegó a lo mas alto conservando su esencia, con unos diseños cargados de feminidad y elegancia, perdurando en el tiempo y pasando por alto modas y tendencias.
Oscar de la Renta nunca morirá, porque los grandes genios nunca mueren mientras los recordemos.