Tres habitaciones consecutivas unificadas por la luz, el suelo de madera y el color blanco. Al otro lado del pasillo la cocina se abre a un acogedor balcón interior. Escaso mobiliario, piezas escogidas y buen gusto, conforman esta cálida vivienda llena de detalles. Irrefutable estilo nórdico. // Si te ha gustado compártelo, suscríbete aquí o sigue el bureau desde facebook, twitter y pinterest. //