Bien podría haberme decantado por algo que me encanta que es la bratwurst mit sauerkraut (o sea, la salchicha con col ácida) pero iba a ser demasiado fácil y, como no deja de ser un reto, decidí sumergirme en lo más profundo de la gastronomía alemana.
Para ello pedí ayuda a mi compañera de trabajo Gema, que ha vivido en Alemania y, sobre todo, sabe hablar alemán. Porque yo me defiendo en holandés pero de alemán cero pelotero y, aunque tienen palabras similares, sinceramente no tienen nada que ver.
Gema me contó que tenía un libro de recetas caseras escritas a mano (lo cual, por cierto, me ha dado una idea que espero poner en práctica...) y me lo dejó. Lo revisé de arriba a abajo y, al final, me decanté por una receta dulce (raro en mi) con el bonito nombre que habéis visto en el título y que viene a significar un bizcocho de manzana en bandeja de horno....¡pues eso!
Ingredientes: 3 huevos; 300 g azúcar; 125 ml leche; 120 g aceite; 350 g harina; 1 cucharadita levadura Royal; 3 manzanas Golden; azúcar glas; 75 g almendras fileteadas.
Preparación: Batir los huevos con el azúcar hasta formar una crema. Añadir la leche y el aceite (la receta original lleva mantequilla) y continuar batiendo. Tamizar la harina junto con la levadura e ir añadiendo sin dejar de batir. Verter la masa en la bandeja del horno o en un molde alargado, previamente engrasado con aceite, repartiendo bien.
Precalentar el horno a 180 ºC. Pelar las manzanas y cortar en gajos. Colocar por encima de la masa en filas, cubriendo toda la masa. Espolvorear con azúcar glas y cubrir con la almendra fileteada.
Hornear durante 35 minutos. Pinchar con un palillo (que debe salir limpio) para comprobar que el bizcocho está hecho.
Para servir lo cortamos en cuadraditos y dejamos que se los devoren...
¡Estoy deseando repetirla bañado en algún licor y con más manzana! Pues con esta receta tan germana participo en el Reto Cocinas del Mundo - Duitsland y me escapo a ver el resto de participantes.