Arquitectura protesta por demolición de casas históricas

Por Vilanova_studio
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Este viernes en la esquina de Ponce y Palmar se juntaron arquitectos y estudiantes de la Facultad de Arquitectura para realizar el último croquis de dos casas diseñadas por Román Fresnedo en 1946 que serán demolidas. Este “último croquis” buscó "poner en debate la pertinencia de este tipo de acciones que normalmente ocurren en silencio", dijo la profesora Laura Cesio.
Por: Redacción 180

Los estudiantes de primer año realizaron un croquis, pero no se trató de un trabajo curricular más. Fue una actividad para protestar contra el proceso de demolición de una obra significativa de la arquitectura nacional que se encuentra en ese proceso para luego construir un nuevo edificio.
Se demolerán dos casa gemelas diseñadas en 1946 por el arquitecto Román Fresnedo. La arquitecta Laura Cesio, colaboradora del Decanato, investigadora y docente de la facultad, habló con No toquen nada.
Cesio dijo que fue una protesta simbólica. “Fue una actividad de los alumnos de primer año que tuvo como objetivo obtener distintos registros y miradas sobre una obra arquitectónica de valor que va a desaparecer. Más que protestar se buscó poner en debate la pertinencia de este tipo de acciones que normalmente ocurren en silencio y que de alguna manera la sociedad debe debatir”, señaló.
Fresnedo perteneció a la primera generación de arquitectos formados en Uruguay, contemporáneo a Julio Vilamajó (Facultad de Ingeniería), Juan Antonio Scasso (Estadio Centenario) y Carlos Surraco (Hospital de Clínicas Dr. Manuel Quintela).

Cesio dijo que Fresnedo es “autor de obras significativas como la Facultad de Arquitectura, el Palacio de la Luz, alguna de las tribunas de Maroñas y el Sanatorio Americano. Pero también tiene una labor destacada a nivel internacional. Es el autor del Hipódromo de Cristal de Porto Alegre, fue ganador del concurso para la construcción de la sede de la Organización Panamericana de la Salud en Washington. Tiene una obra destacada pero también tiene otras obras más modestas como estas dos casas que se están demoliendo”, dijo Cesio.
Las casas prontas para demoler pueden valorarse desde varios niveles. “Tienen un valor arquitectónico indudable por su espacialidad interior, por sus detalles, en definitiva es una obra donde cada uno de los detalles están en función de una idea global. Pero también tienen importancia porque son casas que si bien fueron construidas y proyectadas en 1946, hoy aún con más de 60 años de existencia están vigentes. Se puede vivir en ellas con los parámetros y las exigencias de la vida contemporánea”, destacó Cesio.
Otro aspecto significativo es que representan un momento de la arquitectura uruguaya. “Son escasas este tipo de construcciones que representan un momento bastante trascendente de nuestra arquitectura”, remarcó.
El profesor y arquitecto Conrado Pintos escribió una carta de queja sobre estas situaciones donde habla del “desamparo cultural en el que se encuentra nuestra arquitectura”.
Consultada sobre las normativas que rigen en estos casos, Cesio explicó que Uruguay tiene dos figuras jurídicas para proteger su patrimonio cultural. Una es la de monumento histórico, que es una declaratoria por ley a nivel nacional.
La otra es a nivel departamental como bien de interés municipal. “Lamentablemente estas casas no tenían ninguna de esas dos protecciones. Digo lamentablemente porque en 2004 la facultad de Arquitectura había confeccionado un listado de obras modernas y contemporáneas y se lo proporcionó a la Comisión de Patrimonio Nacional y a la Intendencia sugiriendo justamente la protección de algunas edificaciones dentro de las que se encontraban estas casas”, dijo Cesio.
Al no tener ninguna de estas protecciones no hay ningún aspecto legal que no se esté cumpliendo, afirmó la arquitecta, y remarcó que no cuestionan el proyecto que va a sustituir esas casas, porque no lo conocen.
“Lo que la facultad pretende es poner a la arquitectura y a la ciudad en la agenda de la sociedad. Porque la arquitectura es un bien cultural y como tal, tenemos derecho de disfrutarlo pero también de decidir si permanece o no”.
Fotos proporcionadas por Facultad de Arquitectura.