Escribo y leo artículos sobre qué hacer o cómo conseguir ser más felices. Para mí la felicidad es un estado de bienestar personal, no es tanto un estallido de alegría puntual, sino más bien una sensación constante de satisfacción, de que mi vida tiene sentido y que vale la pena. Parece obvio que muchos de nosotros queremos eso y, sin embargo, mantenemos una serie de hábitos que nos llevan en dirección contraria. Hoy quiero escribir sobre algunas de esas cosas que hacemos y nos alejan de ese bienestar del que hablo. El primero de todos y sobre el que ya he escrito en otras ocasiones, es la queja. Si nos fijamos siempre en las dificultades, en lo malo, pierdes energía en orientarte y actuar hacia lo que sí quieres. Evidentemente todos tenemos un mal día, pero la clave está en evitar que lo que pase un día afecte al restode la semana.
Estos son sólo algunos hábitos arraigados que nos impiden disfrutar de nuestra vida. Reconociéndolos en nosotros mismos, podemos cambiar.
Y tú, ¿qué haces que te impide ser feliz?