Cabeceros con personalidad

Por Mónica López Zugasti
Hace tiempo que no escribía un post de inspiración como el de hoy y, la verdad, al prepararlo me he dado cuenta de cuánto echaba de menos andar rebuscando imágenes por Pinterest para maquinar nuevas ideas...
El tema no es nuevo, ya os he hablado de cabeceros antes, pero esta vez la propuesta es un poco menos DIY - aunque algo hay - y un poco más de rebuscar en viejas tiendas de muebles, rastros o, por qué no, en casa de nuestros padres y abuelos. Si lo hacemos a fondo seguro que encontramos cabeceros con personalidad como éstos ;)
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Sí porque, aunque lo vintage siempre tiene un hueco en la decoración de quienes apuestan por el eclecticismo y saben cómo mezclar piezas de distintas épocas, hay algunas tendencias y materiales como el mimbre, por ejemplo, que se habían quedado fuera de esa fiebre vintage, cediendo su puesto a piezas de estilo más industrial. Sin embargo, en los últimos tiempos y muchas veces de la mano de propuestas decorativas de estilo escandinavo, han vuelto a hacer su aparición, aunque eso sí, sumándose a otras que siguen con nosotros, como las telas de estilo boho-chic, los cabeceros de metal - sea forja o no -, y cómo no, los creados con madera, bien sean tablones o restos de palés.
Si optamos por cabeceros de mimbre pintados en colores conseguiremos que las habitaciones tengan un aire diferente en función del color elegido. Pueden tener un punto romántico si elegimos tonos pastel o un turquesa como el de la foto; pueden ser elegantes si apostamos por colores sobrios como el el negro; y también pueden ser puro pop si nos arriesgamos con un color vivo, como el amarillo de la foto o algún flúor.  En este caso, el resto de la decoración influye, claro, pero la pauta la marca sin duda el cabecero.
Apostando por cabeceros de materiales naturales como el bambú el mimbre o el ratán éstos cumplen a la perfección con su función decorativa, pero no por ello le restan ni un ápice de protagonismo al resto de elementos que componen la habitación. Desde la ropa de cama hasta las alfombras, pasando por las mesillas o los cojines, todo suma alrededor de estas piezas naturales que encuentran el contrapunto perfecto añadiendo una planta verde a la decoración.
Cabeceros de tela hay - o puede haber - muchos. Cualquier tela puede convertirse en cabecero con sólo colgarla en la pared pero si hay un estilo donde este tipo de cabecero encuentra su aliado perfecto éste es, sin duda, el estilo boho-chic. Desde las clásicas telas en las que se dibujan mandalas con reminiscencias hindúes y que invitan a la relajación, hasta las telas con efecto tie-dye que sugieren un DIY detrás de su confección, pasando por las de motivos étnicos que evocan un trabajo artesano... todas me gustan y todas pueden convertirse en cabeceros con personalidad.
Ya os lo decía antes, las tendencias naturales se han sumado a otras que ya estaban con nosotr@s, como las telas que acabamos de mencionar o estos cabeceros de metal que han encontrado su sitio adaptándose a los nuevos tiempos gracias a una mano de pintura - como en la primera y en la tercera foto - o a la falta de ella si lo que buscamos es un efecto decapado - como en la segunda foto -. Sea como sea, pintado o decapado, los cabeceros metálicos siempre son una solución que aporta un punto a favor a las habitaciones donde se utilizan.
Para terminar, repasamos el puntito DIY del que os hablaba al inicio: los cabeceros de madera. Por supuesto los podemos encontrar hechos y comprarlos, pero reutilizando madera de palés, o comprando tablones y uniéndolos nosotros mismos, podemos hacer un cabecero de madera que admite casi cualquier tipo de estilo decorativo a su alrededor. El secreto, como en casi todos los ejemplos que os propongo hoy, está en la pintura que puede darle un aspecto súper fresco si optamos por un degradé de un color refrescante como el azul, un aire de madera de balsa recuperada si dejamos sin lijar las imperfecciones de la madera y utilizamos colores pasteles, o un aspecto romántico y delicado si teñimos la madera en un tono femenino, como el rosa.
¿Y vosotr@s? ¿Tenéis un cabecero con personalidad en vuestra habitación o habéis optado por algo más neutro?Contadme... ya sabéis que me encanta leeros, también en verano ;)
¡¡FELIZ MARTES!!