Como en el caso de la foto, en la que el extintor resulta tan obvio, que más pareciera que quien informa no es el cartel acerca del objeto, sino el objeto acerca del cartel...
Cabe preguntarnos qué intereses mediaron a la hora de decidir la colocación de las decenas de miles de carteles que, como este y a nivel nacional, supusieron uno de tantos, en la interminable lista de esos gastos manifiestamente prescindibles que nos condujo hasta aquí...